Alcañiz. Exposición de luz
Contó Ángel Lahoz, comisario de la exposición y esposo de la fotógrafa, que cuando estuvo trabajando de vendedor de seguros le dijeron que los cien primeros contratos no contaban, pues sabía la compañía que eran de familiares y amigos, refiriéndose con ello a que los que allí estábamos éramos familiares y amigos. Y sería cierto, pero más de un ciento de personas nos reunimos el pasado viernes en el auditorio del palacio Ardid de Alcañiz para asistir a la presentación de la obra fotográfica de Marisa Herrera basada en el libro
“El corazón de las Rocas” de Luis Guijarro Miravete. Y además de asistir gustosos disfrutamos con el discurso entre preparado e improvisado de Ángel Lahoz en el que fue pasando por el libro, por las fotografías y por los aparcamientos de coches en la plaza de España de Alcañiz que deben estar autorizados para carga y descarga "de niños".
El autor del libro habló sobre la inspiración, que para él no existe, y del trabajo a la hora de escribir un libro. Autor tardío, pues fue con la prejubilación cuando comenzó a escribir sus primeras letras publicables.
Marisa Herrera, la autora de la obra fotográfica no dijo nada. Lo que debía comunicar estaba unos metros más arriba del palacio Ardid, en la sala de exposiciones del Cuartelillo, donde tiene unas fotografías magníficas, con rostros duros, rostros actuales, bodegones que enlazan con la pintura y algún paisaje imposible.
