Castelnou encana la Valera

Temprano, a las ocho de la mañana, los vecinos de Castelnou se van al monte en busca del pino que arderá el sábado en la Hoguera. Comienzan así las fiestas de honor a San Valero.
En el mismo monte almuerzan y practican el rito del “envasador”, que consiste en beber estando de rodillas con un embudo en la boca.
A la una del medio día llevan el tronco al lugar de la hoguera.
Esta noche, a las once, se servirán café y pasteles en el pabellón y, a continuación habrá actuación musical y discomóvil.
El sábado “es el día fuerte”, según dice el alcalde de Castelnou, José Miguel Esteruelas. A las once y media se recogen dulces para bendecir en la iglesia y a las doce, se saca la imagen de San Valero en procesión y se pasean los panes benditos y también los cantos, unos panes más pequeños que se envían a amistades o emigrantes que no han podido presenciar la fiesta.
Durante la procesión, dos vecinos bandean la Valera, nombre con el que se conoce a la campana de la iglesia, e intentan encanarla. “Encanar la Valera” consiste en voltearla rápido de manera que el badajo deje de sonar.
La tarde del sábado se dedicará a la jota, con la actuación del grupo “Baluarte Aragonés” en el pabellón.
Un recorrido con la charanga desembocará esa noche en la hoguera que será a las diez. Luego habrá verbena en el pabellón y a las cinco de la mañana las cuadrillas llevarán carne para asar en la hoguera y re-cenar.
Habrá que madrugar el domingo si se quiere asistir a la misa de “San Valerico”, que será a las diez. A las doce y media del medio día, en el ayuntamiento se presentará el libro “Rujiar”, que contiene un apartado dedicado a la transición en Castelnou.
La tarde noche estará animada con una chirigota de Cádiz, una cena de hermandad y un espectáculo de variedades con bailarinas, un malabarista y un humorista que a su vez es mago.
