Conocen, caminando, la vida del Bergantes

Más de 160 personas participaron el pasado domingo en la excursión guiada por la ribera del río Bergantes organizada por la Asociación de Amigos del Río y los Espacios Naturales de Alcañiz, la plataforma vecinal 'el Bergantes no se toca' y el Centro de Estudios Ambientales ITACA de Andorra.
Según se indica desde la organización, “la jornada tenía como objetivo primordial dar a conocer y resaltar los valores naturales y paisajísticos de los que goza el río Bergantes y su entorno, y que son merecedores de protección por parte de la Unión Europea, al estar todo el cauce del río incluido en la Red Natura 2000 como Lugar de Interés Comunitario (LIC). Precisamente, y antes de iniciar la caminata, todos los participantes se sumaron a la conmemoración del Día Europeo de la Red Natura, que se celebró al pasado miércoles, con una foto simbólica realizando con las manos la figura de una mariposa”.
Expertos en la fauna, flora y terreno del entorno del Bergantes enriquecieron la excursión con sus explicaciones. A lo largo del recorrido, de casi seis kilómetros, los senderistas conocieron “las características naturales de este río mediterráneo, observar la vegetación riparia característica, así como las grandes dimensiones del lecho con sus bancos de gravas y arenas al inicio del recorrido, para llegar aguas arriba a tramos fluviales excavados sobre roca caliza. El poblado íbero de El Castellet, la roca de La Lliura y el puente de Cananillas son ejemplos de lugares de interés por los que discurrió la marcha”, explica “El Bergantes no se toca”.
La plataforma indica que la marcha sirvió además para reivindicar la “defensa y conservación de uno de los espacios naturales más importantes del territorio, ante la amenaza que supone la construcción del embalse que proyecta la Confederación Hidrográfica del Ebro y cuyas consecuencias fueron detalladas a los presentes por los miembros de la plataforma 'el Bergantes no se toca' en el paraje de La Catalina”.
La actividad concluyó con una comida de alforja que, debido a la lluvia, se tuvo que trasladar a la Ermita de Santa Bárbara de Aguaviva.
