Ecologistas en Acción considera que el Gobierno de Aragón debería ordenar estudios sobre el impacto de la térmica de Andorra en la calidad del aire

Según informa la organización Ecologistas en Acción, desde principios de julio se registran niveles altos de ozono troposférico en buena parte de Aragón, un gas que daña la salud de las personas originado por la combinación de una mayor radiación solar y por contaminantes emitidos por el ser humano. Principalmente ese gas se forma cuando la radiación solar incide en las emisiones del tráfico y las industrias.

Ecologistas en Acción, indican que “el ozono troposférico, u ozono de la baja atmósfera, es un gas muy reactivo que daña a la vegetación, causando importantes pérdidas económicas a la agricultura, y es un importante factor negativo en la salud de la población. Muchos estudios epidemiológicos muestran que, incluso con niveles bastante más bajos de los límites legalmente establecidos, hay una mayor mortalidad entre la gente que sufre contaminación por ozono y mayor incidencia de enfermedades, en especial de las respiratorias”.

Ecologistas en Acción de Aragón considera que, “además de mejorar la información a la población sobre estos eventos de contaminación, es necesario que el Gobierno de Aragón tenga una actitud preventiva contra la contaminación atmosférica y que éste no debe limitarse tan solo a esperar que se superen los límites legales para, obligado por las leyes, tomar medidas de mejora de la calidad del aire”.

Ecologistas en Acción de Aragón recuerda que “en el estudio que el Gobierno de Aragón encargó elaborar al Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (C.E.A.M.) sobre los efectos ambientales que ocasionaría la central térmica de Mequinenza, central aprobada pero no construida, se mostraba que la central térmica elevaría de un modo significativo los niveles de ozono en poblaciones situadas a 60 u 80 km de distancia (1)”. Y por ello, la organización considera que  “el Gobierno de Aragón debería ordenar estudios que muestren la influencia que centrales térmicas mucho más grandes, como por ejemplo la central térmica de Andorra, producen en la calidad del aire de su entorno geográfico, en especial en lo que hace referencia al ozono”.

 

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