Fomento visita las obras de la N-232 en Monroyo

El subsecretario del Ministerio de Fomento, Mario Garcés, visitó ayer en Monroyo las obras de mejora de la carretera nacional 232 entre el límite de la provincia de Castellón y la intersección de Ráfales, reanudadas este año.
La obra tiene una longitud de 13,9 kilómetros en los que se incluye la variante de Monroyo. La inversión prevista es de 54,25 millones de euros y Fomento garantizó su finalización para 2018.
Es una carretera de una sola calzada con dos carriles de 3,5 metros y arcenes de 1,5 metros.
A lo largo del trazado se disponen tres enlaces: Torre de Arcas, Monroyo norte, Monroyo sur, y dos intersecciones: La Cerollera y Ráfales.
Se proyectan dos viaductos: San Bernardo y Valdeluna, un paso para fauna y dos túneles: Monroyo y La Consolación, además de varios pasos inferiores para cruce de caminos.
Garcés dijo que en noviembre se licitarán las obras de esta carretera en el tramo entre el Barranco de la Bota y la Masía de la Torreta en Castellón, lo que permitirá solventar el paso del puerto de Querol.
Y añadió que cuando se licite el tramo de 5,3 kilómetros entre la Masía de la Torreta y Morella Sur, cuyo proyecto están en redacción y debe someterse a evaluación ambiental, la N-232 estará totalmente acondicionada en su recorrido por las provincias de Castellón y Teruel.
