Las alfombras de Aguaviva tuvieron más luz y más suelo que nunca

Foto: María Pilar Ramia

La luz natural del sol o las estrellas, el arcoíris, la luz artificial, el suelo y la fertilidad de la tierra se plasmaron en unas mullidas alfombras de serrín vivamente coloreado que se extendieron por diversas calles de Aguaviva el pasado viernes, conmemorando el Santístimo Misterio y honrando a San Agustín.

Manuel Valencia, el diseñador habitual de los motivos que cubren el suelo, que falleció a principios de este año, fue homenajeado con una dedicatoria en una de las alfombras creada cerca de su vivienda.

Fue su hijo David quien se encargó este año de los diseños.

Tras una misa en la que se recordó el Santísimo Misterio (la iglesia se quemó en el siglo XV salvándose únicamente las hostias del sagrario) la procesión desfiló sobre las alfombras deshaciendo todo el trabajo que los vecinos habían realizado esa misma mañana.

Esta efímera obra de arte quedará en el recuerdo y en las fotografías y vídeos de quienes la visitaron.

 

Compartir

 

Image