Los Olmos adornó su Dance
El patrón de los Olmos, El Salvador, fue honrado la noche del pasado viernes con una tradición decimonónica perdida en los años treinta y recuperada en 2007, el “Dance de la Guirnalda”.
Aunque habrá quien no lo haga, se dice que todo el pueblo participa, si no danzando, sí confeccionando trajes, adornando las calles con ramas de olmo y sacando a la puerta de casa útiles rústicos o recreando oficios de antaño, como el cardado de lana o la elaboración de rosquillas azucaradas.
Las integrantes de la Asociación de Amas de Casa confeccionan, basándose en documentos antiguos, los trajes tradicionales de adultos y niños.
El origen del Dance se encuentra en un texto que escribió Domingo Herrero, un vecino de los Olmos en el siglo XIX. El texto lo guardaba una familia de la población hasta que recientemente lo dio a conocer a los vecinos. Durante el Dance, en la plaza Mayor, se recrea la historia de Herrero, protagonizada por un mayoral que llega a los Olmos dispuesto a ofrecer un donativo al santo que más lo merezca. Éste es El Salvador, patrón del municipio.
La representación cuenta con tres tipos de baile: el “Dance de la Guirnalda”, un baile con cintas y un paloteado, en los que participan vecinos adultos y niños.
