Comunicado de las plataformas "antifracking"

Las plataformas “antifracking" de España, y entre ellas la de Teruel, han elaborado un comunicado para denunciar lo que consideran una “peligrosa y antiecológica práctica de obtención de gas”.

Recordamos que el Gobierno de Aragón recibió solicitudes por parte de empresas para realizar pruebas vinculadas a este tipo de técnicas en poblaciones del Maestrazgo y bajoaragonesas, como Alcañiz y Caspe.  El comunicad, titulado “No queremos fracturas hidráulicas en España”, es el siguiente:

“Con motivo de la 'Jornada de análisis sobre la aplicación de la técnica de fractura hidráulica, las plataformas antifracking de España denuncian esta peligrosa e antiecológica práctica de obtención de gas.  
Hay dos comunidades autónomas, más de 150 municipios y numerosas plataformas ciudadanas de todo el estado que se oponen a esta técnica de extracción de gas no convencional

La oposición al fracking sigue creciendo rápidamente en todo el Estado, las comunidades autónomas de Cantabria y La Rioja así como las provincias de Soria y Valladolid ya se han declarado libres de fracking  y más de 150 municipios de todo el Estado también lo han hecho, cerca de 30 plataformas ciudadanas trabajan incesantemente para informar y concienciar a la ciudadanía y autoridades de los graves e irreversibles daños que conlleva extraer gas mediante esta técnica.

El fracking es un término anglosajón creado para referirse a la técnica de fracturación hidráulica destinada a la extracción de gas no convencional. Consiste en la extracción de gas natural mediante la fracturación de la roca madre (pizarras y esquistos). Para extraer el gas atrapado en la roca se utiliza una técnica de perforación mixta: en primer lugar se perfora entre 3 y 4 Km. en vertical y después se perfora varios kilómetros en horizontal ( de 2 a 5 Km.). Entonces se inyecta agua con arena (98%) y una serie de aditivos químicos altamente contaminantes y nocivos (2%) a gran presión. Esto hace que la roca se fracture y el gas liberado ascienda a la superficie a través del pozo.

El proceso se repite a lo largo de la veta de roca rica en gas. Parte de la mezcla inyectada vuelve a la superficie (entre un 15 y un 85 %) y una gran parte, cerca del 50 % de media queda inyectada en la tierra.

Mediante las experiencias acumuladas en EEUU y numerosos informes técnicos, entre ellos uno realizado por el Parlamento Europeo, se ha demostrado que el fracking comporta graves e irreversibles riesgos de contaminación de acuíferos y aguas superficiales, que provoca seísmos, contaminación atmosférica, contaminación de tierras, gran impacto paisajístico en superficie debido al montaje de las plataformas de extracción y se constata que existen graves peligros para la salud humana, el medio ambiente, la industria agroalimentaria y el sector turístico, afectando negativamente al bienestar de las personas y al desarrollo económico.

Además el fracking está considerado como actividad de dudosa rentabilidad y su rendimiento económico responde más a maniobras especulativas dentro del stock bursátil de la energía que a la búsqueda de una solución real a la crisis energética y económica que sufren los ciudadanos.

Por estos motivos los grupos de oposición al fracking consideran que dicha técnica debería ser prohibida en todo el Estado y que el gobierno central está incurriendo en una grave irresponsabilidad al promover y permitir que se produzca la explotación de gas  mediante la técnica del fracking pasando por encima de la voluntad de comunidades autónomas, municipios y plataformas ciudadanas.

Por todas estas razones el clamor popular es creciente y cada vez son más las voces que se unen para decir juntas: no al fracking”.

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