Aguaviva. San Lorenzo y la Bergantada.

Los quintos, que pese a desaparecer el servicio militar obligatorio, no han desaparecido, suelen ser los que organizan esta fiesta. El primer acto que sirve para anunciar y llamar a la participación festiva es “bandexar”, tocar las campanas. Se reparten banderines entre los vecinos para adornar las calles. La participación más popular es la marcha hasta un lugar previamente elegido de “la huerta” para realizar una comida de convivencia.
Desde mediados de los años setenta del siglo pasado, a iniciativa de un grupo de amigos surgió la idea de celebrar una fiesta de convivencia entre vecinos del pueblo y los inmigrantes que por el verano vuelven a casa. El lugar de encuentro es el río Bergantes en el límite con la provincia de Castellón. Es momento de comerse las madrillas (peces) vivas y de degustar el hígado crudo, dos especialidades gastronómicas propias de Aguaviva.

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