Alcañiz. Tres pasos en silencio. VÍDEO

Los tambores sonaban ayer a silencio. Los parches de piel hacían el sonido más sordo. Jesús ya iba crucificado y detrás, de luto, la Dolorosa lloraba porque así lo quiso su imaginero.
La procesión dejó en la imaginación del público el descenso de la cruz. El siguiente paso lo dio la Piedad. La virgen, con su hijo muerto en brazos, parecía tranquila pese a llevar los ojos vidriosos. Pronto lo enterrarán, pero sabe que al día siguiente su tumba estará vacía.
