Los Amigos del Río se preocupan por la Estanca

La Asociación de Amigos del Río y los Espacios Naturales de Alcañiz ha elaborado una nota de prensa en la que pide a la administración pública la limpieza de espacios naturales de Alcañiz como la Estanca o la ribera del Guadalope y la vigilancia y sanción necesarias para evitar el vandalismo y la suciedad en esos lugares. Uno de los aspectos que la asociación critica es la colocación de sílice en las orillas de la estanca, algo que, según indican, posiblemente acelerará la colmatación del embalse.
La nota, íntegra, es la siguiente:
“DISFRUTEMOS DE LA ESTANCA
La Administración Pública tiene encomendada la misión de velar por el bienestar de los ciudadanos.  Y en este bienestar se incluye su derecho a disfrutar de un medio ambiente, que reúna una condición indispensable para considerarlo de calidad y poder disfrutar de él:  la limpieza
 Pero a la vista del deplorable estado que presentan, tanto la ribera de nuestro Río Guadalope, con vertidos de aguas fecales a la altura de “El Corcho,  como las orillas de La Estanca, el cerro de Pui Pinos,  etc.,  habitualmente llenos de basura,  nos preguntamos si nuestras Administraciones hacen lo que consideramos su obligación y nuestro derecho: mantenerlos en el estado de limpieza adecuado y necesario para poder disfrutar de ellos.
Podemos estar de acuerdo, y lo estamos, en que el origen del problema, puede estar en la falta de civismo de un pequeño número  de ciudadanos, que sin el menor reparo, abandonan la basura sin hacer uso de los medios de recogida que el Ayuntamiento pone a nuestro alcance, y destroza un fin de semana tras otro el mobiliario urbano.  Pero ¿hacen algo nuestras autoridades por acabar con estos comportamientos?  La opinión de un gran número de ciudadanos, es que no  lo suficiente.   Y lo suficiente supondría que, agotadas las numerosas campañas de concienciación y educación, se continuase con las consiguientes tareas de vigilancia y sanción, para acabar con el estado de suciedad y los actos de vandalismo  causados por unos pocos,  cuya reparación consume una parte importante de los cada vez más escasos recursos económicos de nuestro Ayuntamiento.
Y una vez conseguido el estado de limpieza adecuado para el disfrute de los medios naturales a nuestro alcance, como es nuestro derecho,  podremos hablar de cómo disfrutar de ellos.   Y probablemente, se plantearán tantos modos de disfrute, como opiniones solicitadas.   Habrá quien prefiera la modificación del entorno natural, para adecuarlo a sus gustos y aficiones, otros preferirán modificarlo para conseguir una mayor afluencia de público que rentabilice sus negocios, y otros que se plantearían  mantener y mejorar sus condiciones medioambientales para conseguir atraer a un público amante de la naturaleza, aunque aparentemente,  esto sea la menos rentable de las opciones planteadas.  Decimos “aparentemente”,  porque afortunadamente, las ofertas de turismo de naturaleza, cada día gozan de mayor aceptación y suponen una oferta diferenciada para un turismo de calidad.  Lo que por encima de todo sería deseable, es que ninguna de las opciones que cualquier ciudadano pudiera plantear, ni  fuese elegida sin tener en cuenta las opiniones de los que defienden otras alternativas, ni se intentase llevar a cabo como si fuese la única viable.  Ni por supuesto, sin tener en cuenta la opinión de los técnicos en medioambiente.
Porque precisamente, elaborado por técnicos bajo nuestro punto de vista suficientemente competentes, existe un estudio completísimo sobre los numerosos problemas de La Estanca, en el que se determina como uno de los más graves, el de la colmatación del vaso del embalse debido a los arrastres sólidos que recibe tanto por el canal de alimentación, como por la erosión del viento. Esta colmatación, en parte causada por la actividad humana, no olvidemos que la usamos como depósito para riego, además de ser un importante problema para los regantes de Valmuel y Puigmoreno,  principales beneficiarios de sus aguas,  ha sido la causa de la proliferación de las microcistinas, observadas estos últimos años.  Algas cuya proliferación está ocasionada por el exceso de luminosidad y aumento de temperatura de sus aguas, causadas por  la escasa profundidad de las mismas, que también produce una importante disminución de los niveles de oxígeno en perjuicio de la fauna piscícola.   Y otro informe de cualificados técnicos en medioambiente,  señala esta laguna, como uno de los escasos hábitats del avetoro en Aragón, y  de una de las escasísimas colonias del “pez fraile”, especie considerada en peligro de extinción.
 Y las preguntas que se nos ocurren es si vamos por el buen camino, aportando no sabemos cuántas toneladas de arena de sílice a sus orillas, que posiblemente acelerarán la inevitable colmatación del embalse que de forma natural hace años que se está produciendo.   Y la más importante:  si nos hemos planteado qué queremos hacer con La Estanca.  Porque antes de decidirnos a realizar actuaciones que puedan modificar de manera importante e irreversible este delicado y frágil ecosistema, deberíamos plantearnos un modelo de gestión para el mismo, que tuviese en cuenta la opinión de los técnicos medioambientales que conocen sus problemas, y que respetase y mejorase el estado actual de la avifauna que lo habita y de la vegetación de sus riberas,  En definitiva, confeccionar un Plan de Ordenación para La Estanca,  consensuado con todos los grupos del Gobierno Municipal,  contando con el imprescindible asesoramiento de la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón,  que tuviese en cuenta los intereses de los Regantes,  de la S.D. de Pesca,  del Club Naútico,   de las empresas de hostelería ya instaladas en sus orillas y de asociaciones medioambientales.  Porque todos  tienen mucho que aportar para mejorar las condiciones medioambientales de este entorno, aportaciones que redundarían en una importante mejora de su flora y fauna, y que tendría como consecuencia un apreciable aumento de la calidad y cifras de negocio de las empresas allí instaladas..
Un Plan de Ordenación, que bajo nuestro punto de vista es urgentísimo confeccionar, para  evitar que se repitan los errores cometidos en los últimos años, que han hecho desaparecer prácticamente las especies piscícolas autóctonas que poblaban sus aguas, como el barbo, la madrilla y la anguila, antes abundantísimas, y disminuir alarmantemente las poblaciones tan numerosas de anátidas que se podían contemplar en sus aguas.  Y que nos permita, conservando y mejorando la flora y fauna de este ecosistema, y manteniendo un adecuado estado de limpieza de su entorno,  plantear una oferta diferenciada de turismo de naturaleza cada día más demandada, y poder disfrutar  La Estanca de una manera sostenible, y conseguir que puedan seguir disfrutándola los Alcañizanos del siglo veintidós.  Está es, a nuestro entender,  la solución menos costosa y más razonable.
Alcañiz, septiembre 2011”.

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