"El Bergantes no se toca" recurre al Justicia de Aragón
La plataforma “El Bergantes no se toca”, surgida contra la proyectada presa en el río de Aguaviva, se reunió el pasado jueves con el Justicia de Aragón, Fernando García Vicente y con su asesor en materia medioambiental, Jesús Olite, para trasmitirles su posición contraria a la presa en el Bergantes y loa negativa a cualquier negociación de las posibles restituciones que se puedan ofrecer a los afectados a cambio de la construcción de la presa. Según indica la plataforma en un comunicado de prensa, “al ser la Confederación Hidrográfica del Ebro un órgano supraautonómico que no se limita únicamente al territorio aragonés y sobre el cual no tiene pues competencias el Justicia, éste se comprometió a hacer llegar la postura de la plataforma al Defensor del Pueblo de la nación y a la propia CHE”.
En el mismo comunicado, la plataforma expresa su oposición al Plan Hidrogógico del Ebro que el Consejo del Agua de la cuenca aprobó el pasado jueves en la sede de la Confederación Hidrográfica del Ebro en Zaragoza y reitera su postura de solicitar el descarte definitivo del proyecto de la presa en el río Bergantes.
Según la plataforma: “esta oposición se fundamenta en la continuidad en el Plan del proyecto del embalse de Aguaviva, dentro del apartado de satisfacción de demandas, aunque según la Confederación Hidrográfica del Ebro el proyecto no responde a este objetivo. Además, la denominación de embalse utilizada en el Plan en lugar de la de presa, ahonda en la sensación de que la finalidad del proyecto no es en ningún caso la de laminar las avenidas del río Bergantes. El embalse de Aguaviva y su Plan de Restitución Territorial aparecen valorados en 102,8 millones de euros, con inversión prevista del BEI (Banco Europeo de Inversiones). Asimismo, consideramos que se evidencia una clara contradicción, ya que en el Plan del Ebro también figura el proyecto de adecuación de nuevo aliviadero en la presa de Calanda. De esta manera, se aprueban dos medidas diferentes para teóricamente solucionar un mismo problema, resolver la seguridad de la presa de Calanda, lo que supone un verdadero despropósito y un auténtico dispendio económico”.
