Equipado con un detector de gases

El problema de los desagües ilegales conectados con la acequia no solamente tenía afecciones con las viviendas próximas, si no que provocaba también que intentar recorrerlo bajo tierra pudiese convertirse en una trampa mortal si se formaban bolsas de dióxido de carbono (CO2) o metano en alguna zona poco ventilada.

Para minimizar los riesgos, pedí prestado un detector de gases portátil y me dispuse a recorrer los dos tramos en que se bifurcaba la Acequia Nueva: uno sobre el que no albergaba grandes expectativas, y otro (el viejo cauce paralelo a la Avenida Aragón) donde había algunas posibilidades de seguir encontrando indicios.

Autor: Javier Zardoya.

Más información en: http://zardoya.blogspot.com/p/pasadizos-de-alcaniz.htm

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