¿Para qué un pasadizo bajo el río?

Si aceptamos la posibilidad de su existencia, deberíamos preguntarnos también cuál hubiese sido su finalidad, el objetivo último por el que se destinarían tantísimos esfuerzos a una obra de semejante envergadura. ¿Huida en caso de asedio? ¿Abastecimiento en caso de posible sitiaje? Es posible. Ambas son dos razones de fuerza mayor que hubiesen provocado que se decidiese la inversión que supondría su construcción en el pasado.
Ahora bien, ¿por qué hacerlo salir al convento o a la iglesia de Santo Domingo? ¿Por qué no trazar su salida hacia otros lugares digamos más "discretos" que la casa de una orden religiosa abierta a feligreses, religiosos o al público en general? En mi opinión, es ilógico pensar que, de existir, ese supuesto pasadizo llegase hasta allí.
Unas interesantes fotografías que me ha hecho llegar el amigo alcañizano Fernando Navarro de la iglesia -antes de su reforma-, y del desaparecido convento de Santo Domingo.
Autor: Javier Zardoya.
Más información en: http://zardoya.blogspot.com/p/pasadizos-de-alcaniz.htm
