Alcañiz. Doce trabajadores se encierran en la residencia por el bien de los ancianos

Doce trabajadores de los cuarenta que tiene la residencia de ancianos Santo Ángel Custodio de Alcañiz decidieron vivir en la residencia durante el estado de alarma para evitar las entradas y salidas que pondrían en riesgo a los ancianos si se contagiasen.

Por el momento, ningún residente presenta síntomas propios del coronavirus.

Los voluntarios tienen entre 22 y 60 años, una es de La Fresneda y el resto de Alcañiz. Llevan sin salir de la residencia desde el domingo. “Todos ellos tienen sus familias, están casado y tienen hijos”, dice Sor Marta, la directora de esta residencia de monjas, por lo que les agradecen enormemente “su sacrificio” y “los residentes se muestran muy colaboradores con ellos”.

Su actitud, dice Sor Marta, “es algo que no se puede pagar ni con dinero”.

El resto de trabajadores se encuentra fuera de la residencia. Entrarían en el caso de que fuese necesario realizar relevos.

La residencia cuenta con 126 ancianos. La más mayor es una mujer de 102 años y hay dos centenarias y otra que está a punto de cumplir el siglo. La persona más joven tiene 63 y la media más alta de edad oscila entre los 90 y los 98 años.

La directora explica que muchos presentan patologías propias de esa edad, como demencia, Alzheimer, problemas respiratorios, de movilidad o diabetes.

Realizan a diario actividades como bingo, poesía, manualidades o gimnasia. Pueden salir al jardín durante el confinamiento, pero no más allá.


Imprimir   Correo electrónico

Articulos Relacionados