Recurrirán a contrataciones privadas para que pueda seguir funcionando el paritorio de Alcañiz ante la falta de ginecólogos

Las contrataciones privadas serán puntuales, sólo para el verano.

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Teruel, Jesús Martínez, advierte de que si el Gobierno de Aragón no pone solución a la falta de ginecólogos, el servicio de paritorio del hospital comarcal de Alcañiz podría estar en riesgo el próximo 1 de julio y dejar de prestar servicio, una situación que no ha llegado nunca a producirse.

Actualmente hay siete plazas de ginecólogos en el hospital de Alcañiz, pero sólo están cubiertas cuatro y media, lo que afecta a las guardias en el paritorio, “una situación que se agravaría a partir del 1 de julio, que es cuando comienza el periodo de vacaciones”, señala Martínez.

Desde el Gobierno de Aragón han anunciado este jueves que seis de las plazas tienen un médico titular, pero que por situaciones de permisos u otros derechos de los trabajadores, actualmente hay trabajando cuatro profesionales y uno más a media jornada. Las mismas fuentes han indicado que desde el sector sanitario de Alcañiz y el Servicio Aragonés de Salud se ha hecho un esfuerzo para lograr cubrir temporalmente esas plazas, ofreciendo contratos atractivos, pero que como la bolsa de empleo está a cero, para garantizar la asistencia a la ciudadanía, se va a contar con la colaboración externa, del sector privado, para realizar guardias y, de esa forma, han asegurado, quedará garantizada la asistencia y el funcionamiento de los paritorios.

“Estoy seguro de que tomarán medidas para que el servicio no cierre”, confía el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Teruel, pero, opina, que en todo caso, serán “parches” y no soluciones definitivas, que es lo que se está reclamando por derecho: “la sanidad pública en Aragón es de Aragón y no de cada hospital en concreto, porque hay que garantizar una atención de calidad a todos los ciudadanos”.

Para Martínez, lo que el Gobierno de Aragón presentó como solución definitiva, las plazas de difícil cobertura, que garantizan la permanencia del profesional en hospitales como el de Alcañiz durante al menos tres años a cambio de convertirlos entonces en personal fijo, no ha sido efectiva, ya que muchos médicos prefieren hacer sustituciones en otros lugares antes que elegir esa propuesta.

Por otra parte, hay ginecólogos de la Comunidad Foral de Navarra que aprueban una oposición en Aragón y consiguen plaza en Alcañiz, pero que en la práctica se acogen a una excedencia y continúan trabajando en su puesto de Navarra. Esto ocurre porque en Aragón el personal es estatutario y en Navarra es funcionario, lo que permite tener dos plazas en regímenes diferentes si la de Alcañiz permanece congelada con la excedencia. Esta situación, a juicio del presidente del Colegio de Médicos de Teruel, debería modificarse.

El problema se agrava cuando al conseguir la plaza en Alcañiz, el interino que la ocupaba hasta ese momento debe ser cesado, ya que el sistema no puede tener a dos personas asignadas formalmente al mismo puesto. Burocráticamente, la plaza está asignada a un nuevo ginecólogo, pero en la práctica éste está trabajando en Navarra.

Como resultado, el puesto queda vacío de la noche a la mañana y el hospital tiene que volver a acudir a las bolsas de trabajo para contratar a un nuevo interino, cuando el que ya había, que ya conocía el servicio, puede haber aceptado otro contrato y en un contexto en el que es complicado encontrar profesionales.

La falta de ginecólogos se va supliendo a través de solicitudes a ginecólogos de diferentes hospitales públicos de Zaragoza, como el Miguel Servet o el Clínico, para cubrir guardias en Alcañiz. En los contratos de los médicos no se establece ninguna obligación de realizar guardias en otros centros que tengan necesidad, por lo que siempre deben ser voluntarias.

También se suple recurriendo a la sanidad privada de Madrid o Barcelona, una medida más cara, pero que, al igual que la anterior, soluciona momentáneamente la carencia.

La situación se agravará durante el periodo vacacional para volver después, el 1 de septiembre, a la situación actual: cuatro ginecólogos y medio, cuando debería de haber siete, advierte Martínez.

La falta de profesionales se da en paralelo al aumento de patologías que hace que haya partos más complejos en los últimos años también en el hospital de Alcañiz. Profesionales del sector apuntan como causas a una mayor edad de las embarazadas, a la obesidad, al consumo de sustancias adictivas, a problemas de salud mental o al aumento de mujeres embarazadas que llegan a España desde otros países donde no se les ha realizado un control ginecológico o con problemas derivados de la consanguinidad.

Articulos Relacionados

Image