Alcañiz restaura una torre carlista y la convierte en material educativo para escolares
El Ayuntamiento de Alcañiz iniciará pronto la restauración de la Torre Campamento, un vestigio de las guerras carlistas, con el objetivo de convertirla en un punto de interés histórico y turístico. Este monumento, catalogado como Bien de Interés Cultural, es una de las dos torres carlistas que se construyeron en la localidad durante el siglo XIX con fines defensivos y de comunicación.
Como parte de la iniciativa, la concejalía de Patrimonio ha desarrollado un recortable de papel para que los estudiantes de la zona puedan construir una maqueta de la torre. Según Carlos Andreu, concejal de Patrimonio, esta herramienta busca que los escolares conozcan de forma práctica la historia de Alcañiz en un periodo clave y a menudo poco explorado. Además, el departamento planea crear otra maqueta para el próximo curso, esta vez de la puerta de la desaparecida iglesia de San Pedro.
Los trabajos en la Torre Campamento, ubicada entre el cabezo del Cuervo y el punto limpio municipal, comenzarán entre septiembre y octubre con catas arqueológicas a cargo del historiador Rubén Sáez. Estos estudios son un paso previo para la redacción del proyecto de consolidación y restauración, cuyo diseño final dependerá de los hallazgos.
El plan de restauración contempla la consolidación de la estructura y la construcción de una plataforma elevada para el acceso de visitantes. También se rehabilitará el entorno de la torre para crear un mirador independiente.
Paralelamente a la restauración, se organizará una "semana dedicada a las guerras carlistas", que incluirá conferencias, presentaciones sobre los trabajos de excavación y visitas guiadas dirigidas a familias y niños.
La restauración de la torre se apoya en la investigación del arqueólogo José Antonio Benavente, quien ha estudiado su historia y características. La Torre Campamento y su gemela, la Torre Gordizo, nunca se llegaron a utilizar para la guerra, ya que fueron construidas poco antes del fin del conflicto en 1875.
No obstante, las torres estaban equipadas con un sistema de telegrafía óptica, diseñado por el general Manuel de Salamanca, que usaba grandes aspas de madera para enviar mensajes codificados a otras torres. Este sistema incluso llegó a instalarse en el Castillo de Alcañiz.
Según los estudios de Benavente, las torres tienen una planta cuadrada de unos 5 metros por 5, con una altura de 9 metros y tres pisos. La última planta albergaba el sistema telegráfico. Estaban construidas en piedra sillar y mampostería, con capacidad para albergar a unos 20 soldados y protegidas por un foso.
