Cultura

Alcañiz revivió su Concordia con su ya tradicional festival de recreación histórica

Alcañiz recordó la tarde de este sábado uno de sus hitos históricos, determinante para el devenir del Reino de Aragón: la Concordia. Y lo hizo en su escenario original, la iglesia Santa María la Mayor, donde el 15 de febrero de 1412 se pactó cómo se elegiría a un monarca para la Corona de Aragón, tras la muerte sin descendencia del rey Martín I, “El Humano”.

La reunión entre representantes de los parlamentos de Aragón y Cataluña se revivió, a partir de las siete y media de la tarde, ante un público que abarrotó el templo y atendió a las explicaciones del historiador Darío Español sobre el suceso, mientras un nutrido grupo de actores voluntarios le daba vida cuidando al detalle el lenguaje verbal y corporal y luciendo réplicas de la indumentaria, para desembocar en el pacto que determinó que serían nueve compromisarios los encargados de elegir al nuevo rey, un suceso que se desarrolló meses después en Caspe, con el nombramiento de Fernando de Antequera. Uno de esos compromisarios fue el valenciano Vicente Ferrer, que, precisamente, tienen una imagen en uno de los púlpitos de la iglesia alcañizana.

Todo se concibió como una representación teatral didáctica, cercana y muy realista, enmarcada en un ambiente de misterio al que contribuyó también el juego de luces y sonido.

Ese fue el acto central del festival en el que se ha convertido la ciudad para no olvidar la Concordia y que contó con eventos culturales relacionados con el suceso desde el 19 de febrero y hasta este domingo. Previamente a la reunión de los parlamentarios, el mismo escenario de Santa María se usó para mostrar al público diferentes aspectos de la sociedad del interregno. Voluntarios y grupos de recreación histórica airearon cómo vivían las gentes pertenecientes a diferentes clases sociales y las minorías en el Aragón bajomedieval, la muerte de Martín el Joven o el breve matrimonio de Margarita de Prades, que se casó con “El Humano” para tratar de engendrar un heredero al trono sin éxito. Junto a la vida de Margarita, se mostraron dificultades del día a día de otras mujeres coetáneas.

En el parque de La Glorieta de Alcañiz, junto a la fuente de los 72 caños, y la zona de la ribera, se concentraron a lo largo del fin de semana muchas otras recreaciones y muestras didácticas de diferentes aspectos de la vida durante el siglo XV, a cargo de grupos recreacionistas de diferentes ciudades aragonesas, valencianas, catalanas y vascas.

Hubo actividades para todas las edades. Los más pequeños pudieron participar en talleres de esgrima y caligrafía medieval con réplicas de plumas, observar cómo sonaba un atronador cañón en el que ellos mismos pudieron introducir la munición, o tirar con arco.

Un campamento instalado en la ribera mostraba enseres de diferente índole, armaduras, luchas entre caballeros medievales o el trabajo de mujeres creando cordones, cinturones de macramé o réplicas de los primeros botones que se aplicaron en los trajes.

Junto a la fuente lupina se colocó un puesto de aves rapaces empleadas para la caza, como búhos reales, halcones, cárabos o cuervos, que llamaron la atención de muchos niños.

El escenario de La Concha de la Glorieta mostró exhibiciones de danzas cortesanas, a cargo de integrantes de la escuela de José Antonio Pedrós.

En el mismo parque se instalaron puestos de libros, arqueología o varios oficios del siglo XV, como artesanos de instrumentos musicales o un orfebre que explicaba cómo el taller se ocultaba a los ojos del público para no revelar los secretos de sus creaciones, que eran acometidas por el maestro y sus alumnos.

El programa se inició con charlas para los alumnos de quinto y sexto de Primaria de los colegios de la ciudad y para los estudiantes de segundo de Secundaria del Instituto Bajo Aragón.

Además, hubo varias conferencias entre el Palacio Ardid y el Liceo sobre diferentes aspectos del contexto del hito protagonista. El doctor de la Universidad de Zaragoza José Luis Corral Lafuente abrió el ciclo de conferencias con su ponencia “La Corona de Aragón: manipulación, mito e historia”.

En el Liceo se instaló una exposición sobre “La guerra de Asedio en la Edad Media”, un tema que centró otra conferencia a cargo de Rubén Sáez. El arqueólogo José Antonio Benavente habló sobre Alcañiz en la Baja Edad Media.

En medio de estos días de celebración de la Concordia, el Gobierno de Aragón, en colaboración con el Ayuntamiento de Alcañiz, presentó su cómic “La Torre de la Concordia”, el segundo libro de la serie “Hitos de la identidad aragonesa” que impulsa la Dirección General de Desarrollo Estatutario para acercar a los ciudadanos acontecimientos de gran relevancia en la historia aragonesa. El primer libro de la serie fue “El Libro de la Cadena”, que trata sobre el origen de los fueros de Jaca y de Aragón.

“La Torre de la Concordia” hace alusión a la torre campanario de la iglesia Santa María la Mayor, único vestigio del antiguo templo gótico. Se ejecutó en un periodo en el que confluyeron diferentes sucesos históricos relevantes, como el nombramiento del templo como colegiata por el Papa Luna, el pacto de la Concordia o la Disputa de Tortosa.

Precisamente, esta torre ha sido protagonista en estos días de fiesta medieval, pues se ha establecido un programa especial de visitas guiadas que han permitido conocer, ascendiendo sus numerosos peldaños, su relevancia arquitectónica e histórica y sus espectaculares vistas de la ciudad.

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