Cultura

Antonio Pedrós sigue nuevas pistas sobre la feminista alcañizana Concepción Gimeno

El alcañizano Antonio Pedrós, catedrático de literatura española en la Colorado State University, está a punto de viajar a Galicia para consultar unos materiales literarios que podrían ayudar a entender parte de los proyectos de la escritora Concepción Gimeno, nacida en el castillo de Alcañiz hace 175 años.

Pedrós viajó hasta Alcañiz para presentar el pasado miércoles una exposición que puede visitarse en la biblioteca municipal hasta el diez de enero y que da a conocer vida y obra de Gimeno, una autora que, si bien fue moralmente conservadora en sus inicios, viró hasta ser considerada una de las primeras y más relevantes feministas del movimiento español.

En la muestra, con motivo del aniversario de su nacimiento, el 11 de diciembre de 1850, se dieron a conocer los dos primeros volúmenes de las obras completas de la alcañizana. El primero se publicó el pasado junio y el segundo hace unas dos semanas. Ambos corresponden a todos los libros de ensayo de Gimeno y a sus conferencias, ofreciendo una visión de sus comienzos, en torno a 1870, como una escritora tardoisabelina, “muy conservadora en aspectos morales como la familia, mujer cristiana, el ángel del hogar”, explicó Pedrós. En total se publicarán 8 volúmenes sobre su vida y obra, gracias a la labor del catedrático junto con Prensas Universitarias de Zaragoza, el Instituto de Estudios Turolenses y el de Estudios Altoaragoneses y la Institución Fernando el Católico.

“Esta mujer escribió como si no hubiera un mañana”, bromeó el catedrático, explicando que pese a haber nacido ambos en la misma ciudad y ser él profesor de literatura, “no conocía a Gimeno, había oído algo, sabía que tenía una calle, pero realmente no estaba familiarizado con ella. Y, siendo de la disciplina, esto evidencia cómo se han establecido los cánones en literatura, existiendo unos grandes déficit, entre otros, con las mujeres”. Fue en 2017 cuando Margarita Pintos impartió una charla sobre su biografía de Concepción cuando Pedrós quedó “flipado”. Recuerda que pensó “Dios mío, esta tipa ha nacido en mi pueblo, yo no la conozco, cómo puede ser esto”. Estaba a punto de cumplirse el centenario de su muerte (Buenos Aires, 1919) y el catedrático habló con el Instituto de Estudios Turolenses (IET) para presentar “Una Eva moderna”, una novela de quince páginas sobre el pensamiento de la escritora. “Seis años después, el IET ha visto la salida” y de ahí la publicación de los volúmenes”, explicó Pedrós.

Concepción Gimeno pasó poquísimo tiempo en su ciudad de nacimiento. Su padre, turolense, era el capitán del castillo de Alcañiz, donde se había instalado un campamento militar en los años inmediatamente posteriores a la segunda guerra carlista. “Concepción debió de nacer en la segunda planta del castillo, que es la noble, puesto que en la superior estaban los soldados y en la baja las caballerizas”, señala Antonio Pedrós. Al poco, destinaron a su padre a Pamplona, donde murió cuando la niña tenía apenas dos años. Fue entonces cuando la familia se trasladó a Zaragoza, donde Gimeno creció y publicó su primer texto, en 1869, “A los impugnadores del bello sexo”. Cuando tenía 18 años se mudó con su familia a Madrid y allí comenzó a publicar en periódicos políticos y, a partir de 1873, novela y ensayo.

Y es precisamente esta parte, la de su primer proyecto editorial que comenzó en 1873 con “La ilustración de la mujer”, en el contexto de la masonería, la más desconocida y sobre la que Antonio Pedrós va a recabar materiales a raíz de las referencias de una compañera de oficio. “El día 21 de diciembre me voy a una biblioteca de Lugo a consultar materiales, porque no se conocía que hubiera copia de esos tres primeros años de su proyecto. No la tienen ni en el archivo del Ministerio ni en la Biblioteca Nacional y “por eso estoy como un chico con zapaticos nuevos”, dijo Pedrós sin poder contener la emoción.

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