El nuevo Museo de Alcañiz incluirá vestigios que las actuales obras han sacado a la luz
Se usarán como salas la antigua cárcel o la Corte medieval
El nuevo Museo de Alcañiz se albergará en la zona cubierta de la lonja gótica, una zona que actualmente está en reforma junto con la casa consistorial y cuyas obras están revelando partes de la arquitectura oculta y que van a formar parte de las visitas guiadas del museo.
El conjunto de las obras está previsto que finalice esta primavera, sin embargo, la apertura del museo todavía no tiene fecha a la vista, ya que esta pendiente su proyecto museográfico. No obstante, el pliego del Ayuntamiento para su contratación, ya da algunas pistas sobre la experiencia que se mostrará a los visitantes.
Este miércoles ha tenido lugar la mesa de contratación relativa al proyecto museográfico. Los técnicos van a revisar las propuestas y ofertas económicas presentadas a la licitación para designar a una de ellas como adjudicataria. Desde ese momento se abrirá un plazo para la redacción del proyecto básico y del de ejecución, que se extenderá durante 16 semanas, han indicado desde el consistorio.
Varios de los espacios en los que se asentará el museo casi hablarán por sí solos, ya que albergaban antiguos servicios de la ciudad, como la Corte o la cárcel, antes de alojar, por ejemplo, la biblioteca o conservatorio de música anteriores a los actuales. La intervención para adaptar el inmueble como centro de arte ha sacado a la luz pilares, sillares, pavimentos o estructuras muy antiguas y serán integrados en las visitas. Además, estas salas se usarán para disponer piezas antiguas íberas y romanas o dar a conocer a humanistas alcañizanos y a fotógrafos que han tenido un papel esencial en la documentación de sucesos, constumbres y tradiciones de la ciudad.
El resto más antiguo de lo que se convertirá en museo es parte de la fachada donde se ubicaba la anterior biblioteca, comunicada directamente con la lonja. Se trata de una fachada de sillería con un gran vano con arco de medio punto, que podría pertenecer al siglo XIII. Aquí se ubicaba la sala de Corte, donde se administraba la justicia. Cuando esté listo el museo, en esta sala se presentará la historia constructiva y funcional de la Corte.
Otro de los espacios será la sala del Concejo Medieval, donde se presentará la historia consistorio en esa época, desde su construcción, en el siglo XIV, teniendo en cuenta el distanciamiento que se fue produciendo respecto a la orden de Calatrava y su consiguiente poder señorial. Aquí se han recuperado durante las obras columnas, muros en piedra sillar y losas del pavimento.
El patio de la casa consistorial, incluido en el edificio del siglo XVI, servirá para dar a conocer a humanistas alcañizanos como Juan Sobrarias, Pedro Ruiz de Moros, Juan Lorenzo Palmireno, Bernardino Gómez Miedes y Domingo Andrés.
También se mostrará a los visitantes la conocida como Sala de la Fortuna, en el primer piso del edificio, como sala de gobierno en el siglo XV y cárcel en el siglo XIX, conservando antiguas rejas en sus vanos por este motivo. Allí se retenía a los presos hasta que se dictaba sentencia y en ocasiones era el lugar de castigo por infracciones leves.
En la denominada Sala de la Lonja se presentará la historia funcional de este espacio de comercio y actividad pública, mostrando la decoración escultórica del pórtico.
Otros de los espacios que van a musealizarse son la galería de la Casa Consistorial, donde se darán a conocer las funciones administrativas y ceremoniales y su vínculo con la plaza, o la sala Alta, en la parte superior del edificio de la Lonja, donde se presentará la cronología de las transformaciones arquitectónicas del conjunto formado por la Lonja y la Casa Consistorial, incluyendo las obras de restauración y el museo. Este último espacio se ha propuesto para exponer la fotografía histórica de Alcañiz, concretamente obras desde las dos últimas décadas del siglo XIX hasta el final de la Guerra Civil. Se mostrarán obras de fotógrafos como Ángel Brios, José Brios, Enrique Escuín o César y Manuel Gracia.
Además, el museo contará con una sala de audiovisuales inmersiva, situada tras eel patio al aire libre de la Lonja, que permitirá un viaje virtual desde el presente a la prehistoria, hasta las manifestaciones de arte rupestre levantino.
El pliego para el proyecto contempla la realidad virtual, aumentada y mixta, además de proyecciones 3D o aplicaciones móviles.
La redacción del proyecto básico y de ejecución museográfico, la dirección facultativa de la producción, el suministro e instalación de todos los contenidos del proyecto costarán, en la previsión del pliego, 49.000 euros (IVA excluido).
