Cultura

La conversión de una casa señorial en hotel ilusiona a los vecinos de Torre de Arcas

El edificio se ha concebido como una guía turística que invita a recorrer el pueblo.

El proyecto de conversión de una casa señorial de Torre de Arcas en hotel está a punto de ver la luz desde que se inició hace 19 años. Con las instalaciones prácticamente terminadas, el consistorio busca ahora interesados en su gestión con experiencia en el sector.

Se inaugurará el próximo 24 de noviembre en un acto ideado como una fiesta para el pueblo y al que se han invitado a los descendientes de los propietarios originales de la casa.

El edificio antiguo, “Casa Manolet”, construida entre los siglos XIV y XV por una familia de terratenientes, dará nombre a este hotel. La compró el Ayuntamiento en 2006, con el alcalde Pedro Estopiñán, y desde entonces se ha ido avanzando en su rehabilitación a medida que se iba recibiendo dinero de subvenciones y recurriendo también a las arcas municipales.

La suma total de lo invertido hasta ahora ronda el medio millón de euros, procedentes en su mayoría del Fondo de Inversiones de Teruel. Recientemente, las habitaciones se han equipado con una subvención de Omezyma de 20.000 euros y otros 5.000 euros que ha puesto el Ayuntamiento.

Se trata de un proyecto encaminado a atraer visitantes a este pueblo de 84 habitantes censados. “Los vecinos están ilusionados, especialmente el alcalde que gestionó en su día la compra del edificio”, asegura Luis Lasmarías, regidor de Torre de Arcas.

Casa Manolet tiene 600 metros cuadrados y tres plantas, en las que se distribuyen diez habitaciones dobles, dos individuales, recepción, cafetería y restaurante. Además, cuenta con un pequeño despacho para temas administrativos y otras estancias para uso de los trabajadores. Pese a encontrarse el interior en muy mal estado, se han conservado todos los elementos originales que ha sido posible, como vigas o canto rodado.

La planta baja, antiguas caballerías, se ha transformado en recepción, cafetería y restaurante. Las dos plantas siguientes se destinan a las habitaciones y en el último piso se encuentra la zona de gestión.

La rehabilitación ha ido más allá de la funcionalidad propia de un hotel y se ha aprovechado para animar a los visitantes a conocer parte de la historia de Torre de Arcas, así como parajes naturales apreciados en el pueblo, que han dado nombre a las diferentes habitaciones del establecimiento. Además, la cafetería se ha decorado con un enorme vinilo con una fotografía tomada poco antes de la Guerra Civil en Torre de Arcas. “Hemos querido poner esa imagen porque en los años treinta, con la intensa actividad agrícola y el auge de la madera, Torre de Arcas estaba en su máximo esplendor, con mayor número de habitantes”, un guiño a la prosperidad que el pueblo podría tener en el futuro gracias a este hotel.

Por otra parte, el Ayuntamiento pondrá a disposición de los explotadores las llaves de edificios singulares, como la ermita o la antigua cárcel, ya que actualmente el consistorio no tiene servicio turístico.

El consistorio trabaja ahora en preparar la licencia de actividad y en establecer las bases del pliego de condiciones de cara a su licitación. “Por el momento, nos han mostrado interés empresarios del sector de la zona y, especialmente, nos han transmitido propuestas para darle al hotel un uso más específico, como, por ejemplo, vinculándolo al turismo en bicicleta”, algo que funciona bien en otras zonas del Matarraña, señaló el alcalde.

Para Lasmarías es requisito importante que los gestores tengan experiencia en el sector y asegura que el Ayuntamiento les pondría facilidades, como el posible cierre en temporada baja, un alquiler anual “no muy elevado”, el apoyo a la hora de acometer inversiones iniciales necesarias, el pago del mantenimiento del ascensor o una vivienda, si la necesitasen, a un alquiler asequible.

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