Una soleada Rosqueta cerró una Semana Santa muy visitada en el Bajo Aragón
La “Rosqueta”, la tradicional quedada campestre del lunes de Pascua en el Bajo Aragón, puso fin a una Semana Santa que alcanzó el pleno entre la hostelería de la zona. Los días previos al Domingo de Ramos las reservas ya superaban el 90% para ir llenándose a lo largo de los días festivos, al igual que ocurrió en una de las zonas turísticas por excelencia en otros periodos vacacionales, el Matarraña.
La gerente de la Asociación Turística Bajo Aragón, Nieves Ballesteros, señaló que la mayoría de las reservas procedían de clientes de Cataluña, Madrid y la Comunidad Valeciana, seguidos de aragoneses, vascos y andaluces. Gran parte de los turistas extranjeros fueron franceses. La mayoría de las reservas, que fluctuaron entre los dos y los ocho días, fueron para una estancia de cuatro días.
La empresa Turismo Matarraña, que opera desde sus sedes de Valderrobres y Alcañiz ofreciendo visitas guiadas y productos gastronómicos del territorio ya contaba con reservas días antes del Domingo de Ramos, pues es habitual que al inicio de ese fin de semana comience a notarse el movimiento de visitantes en la zona y muchos dejan bien atadas sus vacaciones previamente.
El Romper la Hora, como la mayoría de los días de la Semana Santa, fue frío y ventoso, pero el mal tiempo no impidió que se llenasen las plazas de Albalate del Arzobispo, Alcorisa, Andorra, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda y Urrea de Gaén la noche del Jueves al Viernes Santo para arrancar sus respectivos toques al unísono en la hora crítica para la Cenicienta. En Calanda, como es habitual, el Romper se inició al mediodía del Viernes y fue este año el actor Antonio Resines quien dio los primeros toques, como invitado, en el gran bombo que se centró en la plaza de España.
La procesión de Las Palometas elevó las miradas al cielo el último domingo de estas fiestas en la plaza de España de Alcañiz. Allí Ana Dobato y su padre, Vicente Dobato, abrieron la mangrana que contiene a la Virgen del Carmen y de la que salieron volando las palomas que simbolizan la resurrección.
