A los vecinos del Bajo Martín se les vuelve a cerrar el grifo
Todos los pueblos que se abastecen del pantano de Cueva Foradada, en Oliete, están afectados desde el viernes por la recomendación de no beber agua del grifo debido a que presenta turbidez. Se trata de Castelnou, Híjar, Jatiel, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda, Urrea de Gaén, Ariño y Oliete.
Sobre las tres de la tarde del viernes pasado, los responsables municipales de todos esos municipios recibieron una comunicación advirtiendo de las características del agua y recibiendo la instrucción de que tomasen las medidas oportunas.
Según han informado varios de estos alcaldes, como no se les proporcionaron resultados de analíticas ni la prohibición clara de consumir agua, determinaron, como medida preventiva, recomendar a sus vecinos que no la consumiesen.
Este martes, desde Sanidad, indicaban que el lunes, tras tener noticia en el Servicio Provincial de Sanidad de problemas de turbidez en el agua, la farmacéutica de administración sanitaria realizó determinaciones en red del parámetro de turbidez en distintos municipios. Según estas determinaciones in situ, que no son analíticas, se calificó el agua como no apta en Albalate, Urrea de Gaén, Híjar, la Puebla de Híjar (polígono) y Samper de Calanda. Esta información, indicaron, se ha comunicado a las empresas gestoras para que realicen el seguimiento.
“A mí me paran por la calle para pedirme explicaciones, pero como no tengo más información, decidí, por responsabilidad, recomendarles no beber agua. Este martes el agua salía bastante clara, pero sin resultados de analíticas no hay nada que determine que el agua es apta para el consumo”, indicó Jesús Puyol, alcalde de Híjar, explicando que no se ha repartido agua precisamente por esta incertidumbre y porque desde la Comarca del Bajo Martín tampoco se ha solicitado.
En la misma tesitura se ha encontrado desde el viernes Pedro Bello, regidor de La Puebla de Híjar. “Nadie nos ha dicho si se puede beber o no, pero los alcaldes, ante la duda, hemos decidido actuar como si fuese no apta”, concluyó. En este municipio, se ha decidido comenzar a repartir agua este miércoles, si el problema persiste.
La constante falta de agua potable es un problema que se ha enquistado en el Bajo Martín y, por lo general, reina la paciencia entre unos vecinos que tuvieron que vivir durante meses sin poder consumir agua del grifo. La primera vez que ocurrió fue a raíz de las tormentas del pasado verano, lo que se agravó con la DANA. Tras las reparaciones pertinentes en la potabilizadora de Oliete y en la toma de agua flotante del pantano, el problema se anunció como resuelto el pasado febrero, aunque posteriormente ha vuelto a enturbiarse el agua en diferentes momentos, afectando a los vecinos durante varios días seguidos.
En esta ocasión, al parecer, un corte de luz puntual en el municipio de Oliete provocó el fallo de una válvula de la estación potabilizadora, permitiendo que se colase agua sin tratar.
Para el alcalde de La Puebla de Híjar, el problema lo sufren más los municipios que tienen mayor capacidad de almacenamiento de agua, como es el caso de este, que cuenta con depósitos en diferentes barrios. “La contaminación tarda más tiempo en eliminarse”, considera Pedro Bello.
