Eclipsados, de doce nacionalidades, en Motorland: “ha sido espectacular”
Entre vítores, gritos y bastantes tacos, de los que suenan mal pero se lanzan con alegría, se acogió la oscuridad del eclipse en Motorland, donde se habilitó uno de los puntos del Gobierno de Aragón para visualizar este fenómeno.
El circuito registró las inscripciones de más de 800 vehículos para el evento y, junto con el punto habilitado por el Ayuntamiento de Alcañiz en el Cabezo del Cuervo, se calculó la asistencia de unas 3.000 personas. El observatorio del circuito se instaló sobre una de las gradas que ofrece más espectáculo para el mundial de MotoGP y donde se vivió con más emoción si cabe la breve noche del eclipse. El sol de la tarde golpeó con fuerza a los asistentes, que montaron sencillos chiringuitos con paraguas, sombrillas o mantas en el suelo. Todo el mundo llegaba sudando, pues al cabezo sobre la grada se accedía por una larga y empinada cuesta sin una sola sombra.
Era difícil encontrar españoles entre los asistentes, procedentes también de Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Polonia, Hong Kong, Italia, Bélgica, Países Bajos, Irlanda y Hungría. El ambiente fue muy familiar y también abundaban las mascotas, además de algún simpático peluche que aguardaba el momento con unas gafas de sol bien puestas.
El matrimonio estadounidense formado por Marta y Mark Lindroth viajó desde su casa de Denver, Colorado, hasta Motorland para ver el eclipse. “Seguimos los eclipses cada vez que tenemos oportunidad de presenciarlos. Este, para mí, es el quinto y para Mark, el octavo. Alcañiz es de los mejores lugares para verlo, por su duración y porque había muchas probabilidades de que estuviese despejado”, explicó Marta. Ambos se sintieron “muy afortunados” de poder estar en Alcañiz para presenciarlo y pronto le contarán su experiencia a su nieto, que visitarán en Alemania antes de regresar a Norteamérica.
Entre los asistentes, hubo muchos aficionados a la astro fotografía, como la familia de José Fernández, procedente de Mollet del Vallés (Barcelona), que captó con su cámara y un telescopio con filtro el proceso. “Llevamos alrededor de un año buscando el mejor punto de observación y nos decantamos por Alcañiz porque había totalidad y por los cielos que hay aquí, además de por las facilidades que nos han puesto y que nos ha llamado mucho la atención que se pudiese ver desde el circuito de Motorland”, explicó Fernández, que tiene previsto compartir sus fotos entre sus conocidos y en sus redes sociales.
También aficionados a la astro fotografía, Alicia Denó, su marido, Enric Viñolas y su hijo, procedentes de Granollers (Barcelona), escogieron Alcañiz para capturar el eclipse de camino a Dinópolis. “Llevo una cámara réflex con un objetivo 300 milímetros al que le he puesto un filtro solar para fotografía y visual. Hago fotos cada quince minutos durante las fases parciales y luego haré del eclipse total”, explicó Enric, al que el filtro de la cámara le servía para protegerse también la vista del sol.
Cuando el eclipse se hizo ya muy evidente y el paisaje comenzó a oscurecerse, se escucharon vítores y gritos y muchos usaron los tacos para desatar las emociones, especialmente cuando la luna tapó al sol completamente y en el momento en el que comenzaron a asomar, de nuevo los rayos. Pasando el paisaje ya del negro al naranja se escuchó un “ha durado muy poco, pero ha sido muy, muy, muy espectacular”.
Merdes Calan lo vio en compañía de su marido, venían de Barcelona. “Nos ha parecido una experiencia fantástica, espectacular. Para nosotros es el segundo eclipse y nos encanta, ha sido emocionante”.
Por si los asistentes requerían atención sanitaria, bien por problemas de visión o por golpes de calor, la zona del circuito contó con ocho ambulancias del 061 y Cruz Roja, además de asegurarse con Policía Local, Guardia Civil, Bomberos y Protección Civil, que se encargó de repartir agua a los asistentes. Las urgencias del hospital comarcal de Alcañiz se reforzaron en medicina y enfermería y se dispuso de un oftalmólogo de guardia. El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz, siguió el eclipse desde el circuito tras reunirse con integrantes del despliegue sanitario.
