El agua, al fin potable, en casi todo el Bajo Martín
Cuatro de los cinco pueblos del Bajo Martín que llevaban una semana sin poder consumir el agua del grifo han recibido el apto después de que se hayan conocido los resultados de los últimos análisis, practicados esta misma semana.
Se trata de Samper de Calanda, Castelnou, Jatiel y Urrea de Gaén. En el Polígono y en el barrio de La Estación de La Puebla de Híjar las muestras para analizar se recogieron más tarde, por lo que este viernes permanecía “no apta” a la espera de los resultados, que según indicó su alcalde, Pedro Bello, podrían conocerse entre los próximos lunes y martes.
A principios de esta semana comenzó el reparto de garrafas de agua entre los vecinos de los cinco municipios afectados por un exceso de trihalometanos en sus depósitos, unos compuestos químicos que surgen por la reacción entre la materia orgánica del lugar donde se capta el agua del Bajo Martín, el de Cueva Foradada, y el cloro empleado para su tratamiento.
El problema ha sido recibido con perplejidad entre los municipios del Bajo Martín, precisamente porque pasaron meses sin agua potable a raíz de las tormentas del verano y la última DANA y porque el pasado febrero, el Gobierno de Aragón anunció que habían finalizado los trabajos necesarios para garantizar la potabilidad.
Sin embargo, debe terminarse de instalar una toma flotante en el pantano, una obra que podría estar lista la semana que viene y que podría estar relacionada con la repetición del problema en la zona, según señalaron desde algunos ayuntamientos.
En el Matarraña, las últimas precipitaciones han obligado a cerrar de manera intermitente el depósito para evitar que entre barro, lo que ocurre siempre que hay lluvias intensas. Los bomberos de la Diputación Provincial de Teruel llevan miles de litros a diario a los vecinos de este municipio, que está a la espera de que se construya un pozo de captación y de que finalice la mejora del bombeo de agua, lo que solucionaría el problema de la entrada de materia orgánica.
