Este invierno es una época crucial para reducir los ahogamientos de corzos la próxima primavera

Todas las primaveras caen numerosos corzos y otros animales, como jabalíes, a los canales de riego Calanda-Alcañiz y al de La Estanca. Es la época en la que los más jóvenes buscan su independencia moviéndose a otras zonas. Son territoriales y en sus desplazamientos, muchos caen a los canales y no pueden salir, muriendo ahogados por agotamiento.

Los meses de otoño e invierno son los idóneos para implementar medidas en los canales que eviten el ahogamiento de los animales, puesto que no se utilizan para el riego.

Para buscar soluciones en este sentido se creó un grupo con representación de diferentes ámbitos de la protección ambiental, del que formaban parte amantes de los animales, además de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), el Ayuntamiento de Alcañiz, la Comarca del Bajo Aragón o Agentes para la Protección de la Naturaleza.

La falta de agilidad y de efectividad en la implementación de las medidas creó discrepancias y motivó la salida del comité de varios de sus promotores. Pese a esto, uno de ellos, Miguel Perdiguer, sigue insistiendo en la necesidad de avanzar en soluciones aprovechando estos meses de inactividad en el riego.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), indica que las medidas del “plan anti ahogamientos” deberían implementarse en su mayor parte entre octubre de este año y marzo de 2026 “para conseguir el número de ahogamientos más bajo posible” y advierte que “el plan incluye diversas medidas, ya que ninguna puede considerarse efectiva por sí sola”.

Señala que entre las medidas ya aplicadas se encuentran el vallado de varios tramos en el canal Calanda-Alcañiz situados junto a la presa de Calanda, catalogados como “sensibles” por la Fundación Artemisán, desbroces selectivos en pasos de fauna para permitir los cruces de animales y evitar el efecto barrera de la vegetación, la instalación de varias rampas metálicas de pendiente suave con rampas disminuyendo la distancia entre éstas y las ya existentes, la disposición de líneas de boyas que guían a los animales hacia las rampas y la colocación de cámaras de fototrampeo para conocer mejor el comportamiento de los animales y la efectividad de las medidas.

La CHE se compromete a instalar “para 2026” más rampas metálicas y nuevas líneas de boyas, “de tal forma que cada rampa disponga de una línea de boyas altamente visible que, poco a poco, vaya guiando al animal hacia la salida”.

En este sentido, señala que se ha comprobado que aunque haya rampas, si no hay línea de boyas el animal suele seguir nadando aguas a bajo porque no las detecta a tiempo.

También está previsto ampliar las boqueras de las conexiones a las balsas de Montoro y Peñablanca del canal Calanda-Alcañiz para reducir la velocidad del agua en las entradas y evitar que los animales queden atrapados en las rejas por el efecto de la succión.

La confederación indica que los resultados de las medidas ya implementadas comenzarán a conocerse a partir de la próxima primavera. “Tenemos registros del número y tipo de animales que llegan al final del canal alimentador de La Estanca, pero no de todo, como, por ejemplo, de las instalaciones que dependen de la propia comunidad de regantes.

Por otra parte, la CHE, considera “muy positivo” que los usuarios de los canales se muestren a favor de adoptar este tipo de medidas y se abre “a que cualquier organismo público o privado participe con alguna propuesta para resolver este problema con la colaboración de todos”.

La CHE destaca que el pasado noviembre miembros de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, realizaron una visita “al haberse interesado en los trabajos que estamos haciendo, con el objetivo de confeccionar una guía de diseño de canales que sirva a nivel nacional para reducir el número de ahogamientos”.

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