La térmica echa el cierre en mes y medio.
La central térmica de Andorra que comenzó a producir electricidad en 1979 va a echar el cierre a finales del mes que viene o principios de enero en cuanto consuma las 200.000 toneladas de carbón que tiene almacenadas. Seguirá disponible hasta mediados de año con su plantilla. Posteriormente se producirá el desmantelamiento, trabajo que puede durar cuatro años.
Paralelamente se van a comenzar a construir varios parques fotovoltaicos en Andorra, Híjar, Alcorisa, Calanda, Alloza y Alcañiz, siendo el primero en construirse el que esté en los actuales terrenos de la central.
En la construcción de los parques fotovoltaicos se va a emplear hasta 1.100 trabajadores en los momentos de más necesidad, que se estima en el año 2023, si bien una vez construidas el personal necesario se limitará a unas 140 personas.
Una vez terminado el parque eólico, según José Bogas, consejero delegado de Endesa, será el más grande de Europa.
La presentación del proyecto se ha realizado en Madrid en la cumbre sobre el cambio climático.
