¿Qué era la lluvia?

La sequía lleva meses como protagonista de la meteorología bajoaragonesa y acarreando consecuencias como la prolongación de la época de riesgo de incendios y las alertas de este tipo, especialmente cuando se alía con el fuerte viento. También fastidia a los agricultores: la cosecha de oliva se ha reducido a la mitad y el fruto es pequeño.
Se refleja en los pantanos. Los más llenos superan por muy poco la mitad de su capacidad.
El pantano de Pena se encuentra al 55,7% de su capacidad, Estanca de Alcañiz al 55%, el de Caspe al 27,5%, el de Santolea al 34,3%, el de Calanda al 34,2% y el de Cueva Foradada al 26,9%.
Tampoco se prevén lluvias esta semana.
