Alcañiz. 15-M, sindicatos, partidos políticos y vecinos se manifiestan hoy contra la reforma de la Constitución
Contra la reforma de la Constitución para limitar el déficit público se ha convocado una concentración-manifestación para las ocho de esta tarde en la plaza de España de Alcañiz. La organizan la asamblea local del movimiento 15-M, los sindicatos UGT, CCOO, CGT y STEA, los partidos políticos CHA e IU y asociaciones de vecinos.
Representantes de los grupos y entidades organizativas citados explicaron ayer en rueda de prensa los motivos de su rechazo a la reforma:
Según Cristina Pedrós, integrante del 15-M, es necesario que se informe a la ciudadanía y que se lleve a cabo un referéndum para aprobar o no la reforma, ya que en su opinión, se trata de artículos muy importantes y por eso no debe llevarse a cabo la reforma de una manera tan rápida y sin votación. Para Cristina el consenso es importante ya que, como dijo, “la Constitución es de todos”.
Según Julio García, de UGT se trata de una “reforma inútil e innecesaria que no va a resolver los problemas que tenemos ahora”.
“Creemos que la reforma es inconstitucional” declaró Alfredo Soldevilla, de CCOO, porque según Soldevilla, el nuevo artículo 135.3 de la Constitución dice que “prevalecerá el pago de la deuda sobre cualquier otro gasto”, algo que indicó anularía el artículo 127, que defiende el derecho a la educación.
En esa línea, en representación del sindicato educativo STA, Gonzalo Muniesa indicó que si se aprueba la reforma “se quitará presupuesto a la escuela pública”.
José Carlos Gonzalvo, de CGT, considera el modo de llevar a cabo la reforma como “una bofetada, un insulto al reclamo de la democracia participativa”.
Para Santiago Sedeño, de CHA, la reforma “es una puerta abierta para desmantelar el estado del bienestar” e indicó que hay otras maneras de pagar la deuda como, por ejemplo, pagando más impuestos “los que más tienen”.
Amor Pascual, de IU, indicó que “estamos indignados por lo que supone un sometimiento más de los ciudadanos al mercado económico”, opinando que la deuda no tiene que ser pagada por “las víctimas de lo que han provocado otros”.
