Alcañiz. Algo que merece la pena ver

“Son una pasada” o “me los llevaría todos a casa” son comentarios que se escuchaban ayer jueves durante la inauguración de la exposición del noveno Premio de Pintura Delegación del Gobierno en Aragón que tuvo lugar en la sala de exposiciones municipal de Alcañiz, ubicada en el Cuartelillo.
El gran tamaño de los cuadros y la gran calidad de los mismos hace que tanto en conjunto como obra por obra, la muestra resulte gratamente sorprendente. Las técnicas y estilos son variados, hay cuadros hiperrealistas, que van desde el retrato de una joven hasta el de una máquina de refrescos y chocolatinas, y también los hay que rozan el abstracto pero en los que se intuyen los árboles de un bosque o las siluetas de los edificios de una gran ciudad.

Alrededor de treinta obras componen esta exposición. Sólo una ha sido premiada, entre otros aspectos “por su atmósfera y porque es un cuadro muy hermoso”, así lo asegura Ignacio Micolau, miembro del jurado.  “Humedad en el aire”, la obra de María José Laplana, originaria de Monzón ha ganado el certámen.  La artista no vive del arte, entre risas explica a la prensa que trabaja en el Instituto Aragonés de Estadística, pero que aunque no ha estudiado Bellas Artes, ha aprendido con grandes profesionales de la pintura por su cuenta.  “No me gusta entretenerme en detalles” indica refiriéndose al proceso de elaboración de su obra. La ha pintado en cinco sesiones en un periodo aproximado de un mes, con acrílico y óleo. En el cuadro se representan niños, “me encanta pintar niños”, sobre todo desde que es madre, aunque asegura que ha pasado por diferentes fases, en una época pintaba desnudos y en otra “gente bailando”.
Merece la pena acercarse a ver esta exposición que seguro que no deja indiferente a nadie.
De martes a domingo hasta el 31 de enero.

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