Alcañiz. El club de fumadores roza los labios

Si todo va bien, según indica Luis Soler, propietario de la “Discoteca Privada River” de Alcañiz, esta sala se convertirá en dos o tres semanas en un club de fumadores.
Luis explica que los socios, que ya son alrededor de doscientos, están trabajando para adaptarse a los estatutos y así cumplir las normas que debe tener un club privado en el que se pueda fumar dentro, pero sin incumplir la ley. Aquí reside la dificultad, ya que para poder fumar, la actividad del club no debe tener ánimo de lucro.
Según Luis, los socios pagarán un euro y aportarán donativos por lo que consuman. No habrá camareros ni jefes, sino que existirá una junta directiva y socios. Los miembros del club tendrán una serie de responsabilidades y seguirán unos criterios para organizarse. Luis Soler será un socio más de este club, ubicado en el paseo Andrade.
