Alcañiz. Exposición sobre los Calatravos
Una exposición sobre los monjes guerreros de la orden Calatrava abrirá el programa conmemorativo de la Concordia de Alcañiz.
Estos militares, que persiguieron a los moros, se asentaron en el castillo de Alcañiz en el siglo doce y, pese a que sus relaciones con la población fueron conflictivas, actualmente su nombre está muy asociado a Alcañiz y su huella se exhibe como atractivo turístico.
Hay alcañizanos que traspasan los textos de libros y folletos y se visten de vez en cuando como auténticos monjes guerreros Calatravos, luchan como ellos, usan para comer vajilla medieval y mueven sus campamentos por diferentes ciudades españolas. Aunque inofensivamente, también luchan como ellos. “Los Calatravos” actuales son un grupo de recreación histórica que hoy martes comienza a preparar la exposición “Armas y bagajes” que se abrirá al público del tres al doce de febrero en la sala de exposiciones del Cuartelillo, inaugurando los actos conmemorativos de la Concordia.
Diferentes maniquís portarán atuendos medievales de mujer, trajes de paseo y atuendos de mojes guerreros. Habrá enseres de campamento, como trípodes de forja o utensilios para comer, armaduras y armas, como espadas, hachas, mazas o caretas de esgrima. También podrán verse muebles medievales, ensamblados como puzles, sin apenas tornillos.
Además se proyectará un vídeo con fotografías de los diferentes actos en los que ha participado la asociación.
Eduardo Egea, miembro de “Los Calatravos” explica que lo interesante de esta exposición es que será interactiva. Los visitantes podrán tocar los objetos y los atuendos y comprobar así el peso que los monjes debían soportar mientras luchaban. Con interés didáctico, se expondrá un escudo en proceso de elaboración, para que pueda verse como se fabrican.
Los miembros de la asociación están dispuestos a dar todo tipo de explicaciones al público para hacer más profundo y agradable el conocimiento de los Calatravos.
Según Eduardo Egea, su asociación propuso al ayuntamiento otras actividades que se descartaron, según indica, por falta de presupuesto. Eduardo explica que se propuso realizar un campamento medieval invitando a personas de otros grupos recreacionistas españoles en acompañamiento a otra propuesta, una representación teatral sobre la Concordia. Pero, según Eduardo se descartó la obra por los elevados costes que suponía y consecuentemente también el campamento de los Calatravos, aunque esta asociación tan solo necesitaba del consistorio apoyo para manutención y alojamiento de los visitantes.
