Alcañiz. Humor y memorias de las amas de casa


Dos ancianas con ahorros, dicen a sus maridos que se van de viaje a Zaragoza a ver a una familiar enferma, pero cogen un avión y saltan antes de que aterrice en Cuba. Al no ver a ningún cubano, se dan cuenta de que están en el teatro municipal de Alcañiz, entonces se sientan en dos sillas y comienzan a hablar de cosas como: “oye, ¿tú usas compresas?” “si, con alas, por eso voy tan ligera”.
Este tan sólo fue uno de los muchos números que alrededor de treinta integrantes de la Asociación de Amas de Casa de Alcañiz representaron ayer para las demás socias y para todo aquel que se acercó al teatro y encontró sitio, porque estaba a rebosar.
Las actrices hicieron un repaso de cómo ha cambiado la vida, la música o la manera de vestir desde el siglo pasado a este. Ensalzaron inventos como la fregona, la lavadora o la tirita, a los cuales, dijeron, se les debía levantar un monumento en las plazas de los pueblos. También se acordaron del calor del brasero, sustituido hoy por otros sistemas de calefacción, y le dedicaron un poema. Antes “no había neveras ni ascensor, pero sí había sabañones” recordó una de las actrices.
Copla, zarzuela o el dúo dinámico se revivieron con playbacks y, para finalizar, se bailó al ritmo de la canción del mundial de fútbol, con un profesor que marcaba los pasos de las bailarinas.
Pocos silencios hubo entre el público, las risas fueron constantes.
La tarde de hoy miércoles se citarán en el local del Cachirulo para su tradicional concurso de platos de cocina. Ayer, tras el espectáculo del teatro, Conchita Miró, presidenta de la asociación recordó a las socias que se pusieran manos a la obra porque todavía no había ningún plato hecho. Y dejó claro que ella esa misma noche se pondría a cocinar.
