Alcañiz. La Calle Mayor muestra un curioso detalle


Los vehículos ya pueden circular por la Calle Mayor de Alcañiz desde el pasado día cinco de este mes de enero. Quedan todavía algunos aspectos por terminar, sobre todo referentes a la iluminación, ya que todavía están pendientes de colocar cinco farolas que vienen de Italia para poder hacer las pruebas correspondientes de iluminación, según explica la concejala de obra Liliana Benito.
Tanto el pavimento como las aceras, los pivotes que impiden que los vehículos suban en el bordillo, los bancos para tomar un respiro o los contenedores soterrados llaman la atención por ser nuevos, pero lo que parece recibir más miradas es la Plaza Cabañero. En esta plaza se ha construido un edificio acristalado cuya función es dar salida al tramo de pasadizos subterráneos que tiene la entrada en la oficia de turismo, ubicada en la misma calle, junto a la Plaza de España. Los pasadizos se han hecho transitables cincuenta metros más hasta la citada salida de la plaza Cabañero. Según la concejala “cada cincuenta metros de pasadizo debe haber una salida”. Hasta que esta zona termine de habilitarse, se sale por la misma oficina de turismo.

En la misma plaza se han colocado bancos y, según afirma Liliana Benito “se va ha instalar una fuente de fundición”. Esta fuente sería la segunda de la plaza, puesto que existe otra de piedra, que preside la plaza en la zona ajardinada. Según indicó ayer lunes la concejala a este diario, por la fuente antigua “no saldrá agua”. La fuente estaba rota y llevaba años sin poder cumplir su función, carecía incluso de grifo. Según Liliana, aunque “en el proyecto estaba previsto restaurarla” no va ha ser así. Lo importante según la concejala es “que la plaza tenga agua” y esto se solucionará con la nueva fuente de fundición.

El argumento que da Liliana Benito para explicar que no se va a arreglar es que "los técnicos han recomendado que así sea" por ser peligroso estar bebiendo mientras los coches circulan por detrás. Sin embargo la fuente está dentro de un pequeño jardín por el que es imposible que circule ningún vehículo, de no ser que suba el bordillo y entre bruscamente en esta zona.

La antigua, de piedra, con detalles de forja en su parte superior y un letrero que recuerda a Cabañero,  quizás llame la atención de vecinos y visitantes por ser una bonita escultura. Pero, a pesar de que las declaraciones afirmaban que por esta fuente no saldría agua, resulta curioso comprobar que recientemente se ha colocado en la fuente antigua un grifo nuevo y moderno. El grifo desentona con la fuente, sólo aparenta cumplir bien una función que se ha dejado claro que no tendrá. Una muestra de incongruencia o una escultura conceptual del siglo XXI, según se mire.

Quizás detalles como éste se expliquen en el acto de inauguración de la calle, que todavía no tiene fecha concreta pero que la concejala de obras estima que será este mes o en la primera quincena de febrero, depende de cuándo esté terminado lo que queda: la luz, la nueva fuente y algunos retoques del techo del edificio acristalado.

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