Alcañiz. La variante se abre mañana
La variante de Alcañiz se pondrá en servicio mañana miércoles a las dos de la tarde, según se informa desde el ministerio de Fomento. La apertura de la variante facilitará los desplazamientos previstos con motivo de la Semana Santa en el Bajo Aragón y descongestionará de tráfico el interior de Alcañiz al permitir que el tráfico de largo recorrido no discurra por la ciudad. Además, según se indica desde Fomento, mejorará notablemente la fluidez entre el levante y el interior de Aragón e incrementará los ratios de seguridad en la circulación.
La vía cuenta con un recorrido de casi seis kilómetros entre los puntos kilométricos 131 y 137 de la carretera N-232 de Vinaroz a Santander y comienza en una intersección con la N-232 poco antes de alcanzar Alcañiz en dirección Zaragoza. Asimismo, enlaza, a través de un ramal de cerca de 3 kilómetros, con la carretera N-211 hacia Caspe.
Amor Pascual, alcaldesa de Alcañiz opina que para solucionar los problemas de tráfico de la ciudad “se debería haber priorizado la autovía por el norte”. Amor indica sobre la variante que “hemos intentado que esté lo antes posible” y que cause el mínimo impacto en la vida de los vecinos. Unos de los más afectados son los vecinos del barrio San Pascual, ya que la nueva carretera discurre a pocos metros de sus viviendas. La alcaldesa afirma que las condiciones que solicitaban los vecinos se han cumplido en la obra.
Desde el ministerio de Fomento se prometió a los vecinos de San Pascual la colocación de barreras acústicas, un pavimento especial para disminuir el ruido de los coches y otros elementos para evitar el molesto tránsito de luces por la noche. Sonia Ferrer, presidenta del Barrio San Pascual, indicó ayer a este diario que a partir del miércoles los vecinos podrán comprobar si esas medidas se han llevado a cabo correctamente.
La vía cuenta con un recorrido de casi seis kilómetros entre los puntos kilométricos 131 y 137 de la carretera N-232 de Vinaroz a Santander y comienza en una intersección con la N-232 poco antes de alcanzar Alcañiz en dirección Zaragoza. Asimismo, enlaza, a través de un ramal de cerca de 3 kilómetros, con la carretera N-211 hacia Caspe.
Amor Pascual, alcaldesa de Alcañiz opina que para solucionar los problemas de tráfico de la ciudad “se debería haber priorizado la autovía por el norte”. Amor indica sobre la variante que “hemos intentado que esté lo antes posible” y que cause el mínimo impacto en la vida de los vecinos. Unos de los más afectados son los vecinos del barrio San Pascual, ya que la nueva carretera discurre a pocos metros de sus viviendas. La alcaldesa afirma que las condiciones que solicitaban los vecinos se han cumplido en la obra.
Desde el ministerio de Fomento se prometió a los vecinos de San Pascual la colocación de barreras acústicas, un pavimento especial para disminuir el ruido de los coches y otros elementos para evitar el molesto tránsito de luces por la noche. Sonia Ferrer, presidenta del Barrio San Pascual, indicó ayer a este diario que a partir del miércoles los vecinos podrán comprobar si esas medidas se han llevado a cabo correctamente.
