Alcañiz. Los alumnos se desenvuelven mejor que las cajas

Ya no se usa el antiguo conservatorio, alumnos, profesores y el resto de personal ya están ubicados en el nuevo. Ayer martes las clases transcurrían con relativa normalidad a pesar de que todavía hay muchas cajas por desempacar en las aulas y de que quedan detalles por terminar, como colocar los pomos en algunas puertas, traer algo más de material, parte del mobiliario o adecuar las zonas ajardinadas del exterior entre otros aspectos.
Los docentes se encuentran más a gusto en este nuevo edificio, que consideran más amplio y luminoso.
El conservatorio cuenta con veintiséis aulas y treinta y un profesores, y se imparten clases desde el medio día hasta las diez de la noche.
A Patricia Sahún, profesora de música, le gusta el edificio aunque cree que la sala de audiciones no es lo suficiente espaciosa, ya que “es más grande que la del antiguo conservatorio” pero, al igual que la otra, esta se queda pequeña para acoger a todo el público que normalmente asiste a las audiciones. Según Patricia, tanto para audiciones como para actuaciones de músicos de cierto prestigio, “habría que usar el teatro”, aunque también considera que el escenario del teatro no está adaptado al piano, porque al estar inclinado, este instrumento se debe nivelar.
La inexistencia de un auditorio en el nuevo conservatorio no ha gustado a la asociación de padres de alumnos y tampoco que no se impartan clases de percusión. El nuevo edificio sí cuenta con aulas de percusión pero no con profesores que la impartan. Estas aulas están construidas en un edificio exento y muy bien insonorizado a la espera de que algún día se pueda enseñar a tocar esta familia de instrumentos muy demandados y de gran tradición en el Bajo Aragón.
