Alcañiz. Monólogo didáctico de Daniel Muriel
Quien acudiera a ver una obra de teatro el sábado en el festival de los castillos, se llevaría una sorpresa, porque aunque hubo algo de interpretación, muy poca, se encontró con una clase magistral. Daniel Muriel fue el encargado de darla. Un monólogo con una duración de una hora y cuarto que fue repasando la vida del fundador de Apple en un proceso de mitificación y desmitificación continuado.
Por el medio, y relacionado con las actividades empresariales de Steve Jobs, hacía alguna incursión en China para denunciar las pésimas condiciones de vida de los trabajadores, que manualmente, fabrican los ordenadores que usamos. "Entró" en una fábrica con más de 400.000 trabajadores, rodeada de redes para evitar los suicidios.
Datos, actividades, siglas, con una memoria prodigiosa para recordar todo e hilarlo el actor-profesor fue interpretando su papel, el de Steve, el de los trabajadores chinos y el de Kati, la traductora que le acompañaba a la fábrica.
Al final un mensaje llamando a la cordura a los consumidores de los aparatos electrónicos para que seamos conscientes de las penosas condiciones de vida de quienes a base de trabajar doce, catorce, dieciséis horas diarias, con doce, trece o quince años, nos hacen la vida más agradable.
El público, unas trescientas personas, agradeció la interpretación y la clase magistral, haciendo salir al actor-profesor cuatro veces a saludar.
