Alcañiz. Rastrillo de Manos Unidas

Son muchas las personas que tienen sus muebles viejos, ropa usada, libros o tebeos que ya no leen, juguetes que no alcanzan la edad de los niños, carritos de bebés que ya dieron sus primeros pasos…También son muchas las personas que se interesan por esos objetos de segunda mano y que pueden adquirirlos a un precio razonable.
Los voluntarios de Manos Unidas, llevan diecinueve años dedicándose a recoger los objetos usados y a ponerlos a la venta en este rastrillo que comienza cuando empieza el frío, una labor desinteresada cuyo objetivo es obtener dinero que se destinará a la organización Manos Unidas.
Alicia Juste, la organizadora del rastrillo se muestra satisfecha con esta labor, en la que cada año aumentan las personas que donan sus objetos, porque como Alicia asegura “la gente ya nos conoce mucho” y “hay personas que se compran muebles nuevos y no saben qué hacer con los viejos”.
Alicia indica que este año el rastrillo, ubicado en el Molino Mayor de Alcañiz, ofrece cosas muy interesantes, destacando los trajes regionales que las socias confeccionan durante todo el año, un comedor, cristalería, cuadros espejos, carritos de bebé, etc.
La planta calle del Molino está repleta de objetos, que la asociación irá reponiendo a medida que avancen las ventas.
Los voluntarios recogen objetos todo el año, incluso durante los días del rastrillo. Si alguien tiene algo que quiere donar, puede dirigirse a la parroquia municipal.
Aunque Alicia Justes se alegra con el elevado número de objetos donados, le gustaría que hubiese más voluntarios que se comprometiesen a lo largo de todo el año.
Se acabe comprando o no, merece la pena darse una vuelta este fin de semana por el rastrillo y, sobre todo es importante acudir sin almorzar o con hambre, puesto que las voluntarias montarán en la entrada una sección de repostería a base de tortas de sartén y buñuelos.
