Alcañiz. Una escuela en la India

Un indio de la India, conocido como Baba Shibananda y amigo de los españoles que visitan ese país, conoció a una gallega y le dijo “crea aquí una escuela”. La gallega, que se llama Neneta Herrero, no se lo tomó como una orden sino como algo que realmente le apetecía hacer y así lo hizo. Creó una escuela en Pubai-Orissa, una de las zonas más pobres de la India, donde hasta ese momento los niños se dedicaban a trabajar en los cultivos de arroz y “apenas sabían lo que era jugar”.
Por otra parte, la alcañizana Bárbara Martinez, que tenía programado un viaje a la India, sintió las ganas de conocer cómo era una escuela en ese país y llegó hasta la escuela de Neneta.
Bárbara pasó dos meses en la India, a principios de este año, conviviendo con los niños de la escuela, viendo lo importante que había sido la creación de este centro para los 340 alumnos que acuden allí cada día a aprender, a jugar y a comer y se olvidan del duro trabajo en los arrozales. Así mismo, sintió la necesidad de colaborar con la fundadora para mantener la escuela, para asegurar la comida de los niños y para solventar otros problemas como el de la contaminación del agua por fertilizantes.
Bárbara fotografió diferentes momentos de los alumnos en la escuela y preparó de manera voluntaria una exposición itinerante con las imágenes y también objetos para vender, como camisetas, juegos de madera o bolsas de tela y así recaudar dinero para el centro.
Durante la semana pasada tuvo lugar la primera exposición “una experiencia solidaria en la india” en la casa parroquial de Alcañiz y Bárbara quedó satisfecha con lo recaudado a través de la venta de objetos y de donativos. Dejó claro que su labor es siempre voluntaria y el cien por cien de la recaudación se destina a la escuela.
Más información en http://www.shangaindia.org
