Alcañizana dona un centenar de piezas arqueológicas

Nuria Pujol con las piezas donadas. Foto: J. A. Benavente

La alcañizana Nuria Pujol Vilà, viuda de José Luis Blasco, ha donado al Taller de Arqueología de Alcañiz una colección arqueológica compuesta por un centenar de piezas, la mayoría de origen íbero.

Piezas donadas en el Taller de Arqueología. Foto: J. A. Benavente

Proceden de las excavaciones realizadas en la década de 1920 por Mosén Vicente Bardavíu y Pierre París en distintos yacimientos alcañizanos. El suegro de Nuria, Miguel Blasco, compró a Bardavíu una finca con casad e campo en cuyo interior se conservaban las piezas que acaban de ser donadas y que se expondrán al público en el Centro Íberos en el Bajo Aragón, ubicado en el Molino Mayor.

A continuación, incluimos la siguiente nota del Taller de Arqueología de Alcañiz, a cerca de la donación y su importancia:

“El Taller de Arqueología de Alcañiz ha recibido recientemente de Dª Nuria Pujol Vilá, viuda de José Luis Blasco, la donación de un importante conjunto de piezas arqueológicas procedentes de las excavaciones que en los años 20 del siglo pasado realizó en diversos yacimientos de la zona el sacerdote alcañizano Vicente Bardavíu en colaboración con Pierre Paris (uno de los arqueólogos más prestigiosos de la época, fundador de la Casa de Velázquez de Madrid y conocido en España por ser el artífice de la venta de la Dama de Elche al Museo del Louvre de París en 1897).

La relación entre Pierre Paris y el alcañizano Mosén Vicente Bardavíu (1865-1929), se inició en 1924 con la puesta en marcha de un ambicioso programa de investigación que suponía una continuación del desarrollado unos años antes por Pere Bosch Gimpera y el Institut d´Estudis Catalans en la vecina zona del Matarraña.  Fruto de esa colaboración entre Paris y Bardavíu fueron las excavaciones del Cabezo del Cuervo (1924), El Taratrato (1924-25), El Cabezo del Moro (1927), Alcañiz el Viejo (1927-28), El Palao (1927-28) y El Cascarujo (1931), este último tras el fallecimiento del propio Bardavíu. Las memorias de estas excavaciones fueron publicadas en varios volúmenes por L´Ecole des Hautes Etudes Hispaniques de Burdeos. En algunas de las fotografías de dichas publicaciones se pueden identificar varias de las piezas de la colección que ahora se ha donado.

Buena parte de las piezas obtenidas en las excavaciones realizadas en Alcañiz por Baradvíu y Paris ente 1924 y 1931 se dan por perdidas o se encuentran en paradero desconocido. Tan solo se tienen noticias aportadas por el propio Bardavíu en 1926 sobre el traslado de los materiales recuperados en las excavaciones de El Taratrato al Museo de Zaragoza, señalando que alguno pequeños lotes de piezas “repetidas” de este yacimiento fueron entregadas a Pierre Paris y llevadas a la Casa de Velázquez de Madrid (que fue totalmente destruida en 1936) y otra pequeña parte cedida al Ayuntamiento de Alcañiz “en memoria de los antepasados”. De estos lotes tan solo se tiene noticia del ingreso de un importante conjunto de piezas en el Museo de Zaragoza en 1929 por lo que quizás se conserven en los almacenes del mismo.

El propio Bardavíu se quedó también para su colección personal con algunas de estas piezas  que guardó en una casa de campo de su propiedad, la “Torre La Montañesa”, situada cerca de la carretera de Calanda. Antes de fallecer Bardavíu vendió esa finca a D. Miguel Blasco Roncal (suegro de Dª Nuria Pujol) con la casa de campo en cuyo interior se conservaban las piezas de su colección particular. El mediero de la finca de Bardavíu (que continuó ejerciendo esa labor tras la compra de la propiedad por Miguel Blasco) fue quien  en los años 70 entregó a Dª Nuria Pujol la colección arqueológica ahora donada quien la ha conservado en su vivienda alcañizana hasta nuestros días.

La colección de Bardavíu en poder de Dª Nuria Pujol, actualmente en fase de inventario y catalogación por técnicos del Taller de Arqueología de Alcañiz, consta de un centenar de piezas entre las que se encuentra una docena de vasos completos y tapaderas varios de ellos de época ibérica procedentes de El Taratrato. Otros vasos, de época islámica, deben proceder con toda probabilidad de Alcañiz el Viejo. Se encuentran también varias pesas de telar algunas de las cuales, por su tipología, deben proceder del Cabezo del Cuervo, así como fragmentos de cerámicas a mano con distintos tipos de decoraciones y un pequeño lote de piezas de sílex de procedencia dudosa. Todas las piezas se han depositado en el CIBA, Centro Iberos en el Bajo Aragón, donde están siendo catalogadas y donde se ha previsto realizar, una vez finalizados los trabajos de inventario, una pequeña exposición sobre las mismas.

Tras informar al Museo de Teruel y al Ayuntamiento de Alcañiz de esta cesión, el Taller de Arqueología ha propuesto la preparación de un Acta de donación del conjunto de piezas donados a la sociedad alcañizana, por Dª Nuria Pujol a través del Ayuntamiento de la localidad y del Taller de Arqueología, entidad que se haría cargo de su conservación, estudio y divulgación.

Desde el Taller de Arqueología de Alcañiz se anima a otros ciudadanos a seguir el ejemplo de Dª Nuria Pujol para donar al Ayuntamiento o a entidades de carácter público otros conjuntos de piezas y materiales arqueológicos que se encuentran en casas particulares asegurando de esta manera su conservación, su acceso al mundo científico y su exposición pública para el disfrute colectivo de un patrimonio cuyo valor histórico y cultural pertenece a todos”.

 

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