MotoGP. Demasiado. So brut

Entre los miles de visitantes que recibió Alcañiz el pasado fin de semana con motivo del Mundial de MotoGP hubo quien no encontró la expresión adecuada para describir tal ambiente de fiesta y afición por las motos y las carreras y recurrió a la imaginación. “So brut” suena a algo más que “demasiao” y también al inglés que tanto se usa en el circuito. Todo parecía posible.

Y lo fue. El pasado jueves, en medio de la avenida Aragón de Alcañiz, después de recorrer el emblemático Circuito Guadalope, el piloto Jorge Lorenzo había dicho que “no hay que tirar la toalla y hay que intentar luchar por ganar”. Así fue. Ayer luchó y ganó la carrera de MotoGP en MotorLand. También dijo que en Alcañiz se nota que mucha gente “tiene gasolina en las venas y que siente la pasión por el motor muchísimo”. Y esa pasión estalló el fin de semana. Vecinos y visitantes convivieron en una fiesta que se expandió por la avenida Aragón, la plaza Santo Domingo y, especialmente, por las plazas de España y Mendizábal donde no cabía un alfiler.

La música de las diferentes discomóviles se mezclaba con los tremendos acelerones de moto y la quema de rueda que formaba grandes nubes de humo y que dejó la firma de la fiesta en el asfalto, incluso en la calle peatonal Alejandre. Algunos llegaban a echar alcohol por los tubos de escape provocando llamaradas. El público rodeaba las chulerías moteras y se afanaba por grabar o hacer fotos con sus móviles. Acróbatas de las dos ruedas montaron un espectáculo junto a la plaza de toros acompañado de subasta de artículos.

El follón de la fiesta contrastaba con el orden meticuloso en el que los moteros aparcaban sus vehículos junto a las zonas de marcha para que los aficionados pudiesen admirarlos o hacerse fotos junto a ellos.
Se pudo cenar en la calle en varios puestos en los que se asaba longaniza, se cocinaban pizzas, se preparaban hamburguesas y también “chori-punks”.

Con la fiesta hirviendo, en la madrugada del domingo cayeron las primeras gotas de una lluvia que por la mañana subestimó el piloto Marc Márquez. Encabezaba la carrera de MotoGP y, apurando con su moto preparada para el asfalto seco, no cambió a la moto de lluvia hasta que no le quedó más remedio porque se cayó. Los más supersticiosos dijeron que llegó en la posición 12 + 1.

Durante la carrera hubo muchas caídas, la más gorda la del piloto italiano Valentino Rossi, que llegó a perder por unos segundos el conocimiento y fue atendido en el hospital de Alcañiz.
Rodando con ruedas de seco Jorge Lorenzo pensó que llegaría el cuarto. Observó la reacción de las motos de sus compañeros sobre mojado y decidió cambiar de moto.
Cuando volvió a unirse a la carrera estaba en duodécima posición. Pero el jueves en el Circuito Guadalope dijo que en MotorLand no tiraría la toalla. Hizo bien en no tirarla, pues pudo secar todas las inclemencias y ganó.
En la categoría Moto2 triunfó el español Maverick Viñales y en Moto3 el italiano Romano Fenati. El piloto descendiente de Valdealgorfa Álex Rins finalizó esta carrera en cuarta posición.
Desde el circuito de MotorLand siguieron la carrera alrededor de un 25% más de espectadores que el año pasado. 
