NOTICIA 1

Desde el Ayuntamiento de Alcañiz se comunicó a los afectados por el derrumbe del cerro Pui Pinos, el pasado abril, que los escombros que pudiesen contener objetos personales se llevarían a una planta de triaje para separarlos con una maquinaria especial.
A día de hoy, más de cuatro meses después del suceso, los vecinos desconocen dónde está esa planta de triaje y dudan de que exista como tal. Algún afectado dice (porque vio que llevaban por allí el escombro) que se encuentran por Puigmoreno en algún terreno de una empresa.
Se preguntan en qué condiciones estarán, a la intemperie, tanto tiempo después.
Aida Andreu Garrido, representante de la Plataforma de Afectados por el Desprendimiento del Cerro Pui Pinos, indica que lo único que saben al respecto es que el pasado mes de junio el concejal de Seguridad Ciudadana, Nacho Esparrells, les dijo que algún día podrían ir a donde quiera que esté esa planta, con algún técnico municipal o un par de bomberos, para buscar “a mano” enseres de entre los escombros. De esta espontánea propuesta de Esparrells deducen que ni hay organización por parte del Ayuntamiento ni la maquinaria para el triaje.
Aida cuenta que durante los días posteriores al derrumbe, en los que se trabajaba con camiones para llevarse tierra de la zona del suceso, varios afectados descubrieron que habían aparecido pertenencias suyas en la escombrera municipal. A sabiendas del Ayuntamiento, dice Aida, los vecinos entraron a buscar sus enseres entre la basura.

Varias familias de alcañizanos perdieron para siempre sus casas, otros, parte de ellas, enseres y recuerdos el pasado 18 de abril cuando se derrumbó parte del cerro Pui Pinos sobre la carretera de El Corcho.
Recordamos que el alcalde declaró ante los medios de comunicación que fue algo imprevisible. Lo cierto es que en el Ayuntamiento se sabía que unos cuatro meses antes habían aparecido unas profundas grietas justo donde comenzó el derrumbe, aparentemente un síntoma de que algo no iba bien, y el consistorio no actuó más allá de colocar una cinta y eliminar unos pinos a los que consideró causantes de semejantes grietas.
A esas declaraciones siguieron promesas de ayudas y buenas palabras. Después, un silencio que quizás haga pensar que todo está resuelto: la carretera libre de escombro, El Corcho reabierto, vecinos realojados… No es así, ni mucho menos.
Aida Andreu Garrido, representante de la Plataforma de Afectados por el Desprendimiento del Cerro Pui Pinos indica que hace meses que el Ayuntamiento (ningún partido político) se ha puesto en contacto con ellos.
Pero la plataforma no cesa de solicitar por escrito, a través de instancias, documentos municipales con los que alimentar su investigación. Quieren dar con las causas y con los responsables, pero el Ayuntamiento no les facilita el trabajo. Todo son trabas y un pasarse de unos a otros la “patata caliente”, explica Aida.
A la mayoría de las instancias no se les ha respondido, indica. Sí se les han entregado unos planos con las tuberías del cerro, tras mucho insistir y derivar a la plataforma a la empresa de gestión de Aguas, para que ésta les volviese a derivar al Ayuntamiento. La propia plataforma, con sus medios, encargó a una empresa un plano de detección de fugas de agua elaborado con drones. Así, sin el apoyo de sus representantes municipales, continúan su investigación.
Desde la plataforma consideran la actitud del consistorio “una tomadura de pelo”.

Las grietas que presenta desde hace años el muro de hormigón que separa la carretera de El Corcho del cerro Pui Pinos de Alcañiz, donde se publicita la almazara de Gaibar, causan preocupación entre los vecinos, más si cabe tras el derrumbe del cerro que se produjo muy cerca de este muro, llevándose por delante dos viviendas.
No hay salida para las aguas pluviales y éstas forman balsa tras el muro, que está agrietado y abombado hacia la carretera. Precisamente, un informe que, nos consta, el Ayuntamiento de Alcañiz tiene sobre la mesa, recoge que se debería dar salida al agua que se acumula tras este muro para evitar las grietas y otros daños. Pese a esta advertencia, el consistorio no ha actuado. Sólo se han colocado, tras el derrumbe, grapas en las grietas.
Un vecino de la zona indicó que hace años presentó instancias al Ayuntamiento de Alcañiz y a Obras Públicas para que se actuara, por seguridad, en la zona, sujetando los salientes del cerro y colocando una salida de aguas en el muro. Pero ni entonces se actuó, indica el vecino, ni después de semejante derrumbe. La situación es la misma, el agua sigue acumulándose, asegura.
Además, como ya publicó Bajo Aragón Digital, ante la falta de contenciones en pequeñas cuevas que se forman en el cerro por el desgaste de la piedra, hay riesgo de que estas partes se desprendan. De hecho, hay desprendimientos de bloques sobre la malla de contención que también da a El Corcho. En el mismo artículo se hace mención a las grietas que presentan otras zonas del cerro, como los miradores del Parador y de Los Aires.
La preocupación se ilustra con fotografías en el grupo de Facebook “Cosas que no funcionan en Alcañiz y queremos mejorar”.

La gestora del camping municipal de Alcañiz, Fundación Desarrollo Social, tiene previsto abrir el bar y restaurante el próximo 1 de septiembre y la totalidad de los bungalós el día 15 del mismo mes.
Juan Quílez, el gerente de la fundación, indica que el 90% del alojamiento en los bungalós ya está reservado para el próximo campeonato de MotoGP en MotorLand.
El Ayuntamiento debe realizar las obras de agua y vertidos, pero por ahora tan sólo ha tramitado la solicitud de una subvención para acometerlas. Ante esta situación, Quílez anuncia que se tomará agua de La Estanca y que habrá que vaciar el depósito de residuales hasta que estén las obras. Desde el consistorio, indica el gerente, se han comprometido a asumir estas gestiones y sus correspondientes gastos.
Las obras no cesan para poner a punto las instalaciones. Juan Quílez dice que a nivel estético se notarán cambios, principalmente, en la terraza, que tendrá más espacio y una zona “chill out”. Las instalaciones se iluminarán con lámparas de bajo consumo.
El camping tiene nuevo logo y su web, que se llamará “campinglaestanca”, está en construcción.
Hasta que la web esté lista y se disponga de un correo electrónico oficial, la fundación tramita las reservas a través de Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Fuertes tormentas descargaron el pasado fin de semana en diferentes poblaciones bajoaragonesas. Rayos causaron pequeños incendios el sábado en Valdealgorfa, Alcañiz y Ráfales. Los bomberos actuaron también talando un alto pino que cayó cortando la calle Juan Pío Membrado en Alcañiz, población donde ayer domingo continuó la tormenta con mucha agua y algo de granizo.
Especialmente fuerte fue la tormenta el sábado entre Calanda y Andorra, donde la carretera que une ambas poblaciones quedó cortada por estar anegada y una riada se llevó por delante árboles y vallas, inundando campos y cultivos de frutales. El domingo las tormentas inundaron también fincas en La Puebla de Híjar.
El sábado se registraron 14,5 litros en Alcañiz, 18,6 en Calanda, 11,4 en Híjar (y 12 litros el domingo).

La Diputación Provincial de Teruel anunció en 2011 que el edificio conocido como “El Molinillo” de Alcañiz, junto al camino de San Antonio, se iba a transformar en un centro de interpretación del agua y en la sede de la Diputación. El coste total del proyecto, se dijo, era de 230.000 euros, financiados en su totalidad por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
Representantes políticos convocaron a los medios de comunicación a pie de este edificio, que albergó dos molinos del siglo XIV y que a principios del siglo XX fue una fábrica de lana. Las fotografías y vídeos de la rueda de prensa ilustraron la noticia en diferentes medios de comunicación. Explicaron que el proyecto contemplaba la conservación de los restos de los antiguos molinos con fines turísticos.
Han pasado seis años desde que se anunció este museo del agua y ni se ha empezado. Las únicas obras que se hicieron en la zona fueron la restauración de una acequia.
Bajo Aragón Digital ha preguntado por ello a la Diputación, desde donde responden que el proyecto está parado y no hay ninguna previsión al respecto.
Es uno más de los anuncios políticos que no van más allá de la foto.

El retraso para poder examinarse de conducir en Alcañiz se arrastra desde el invierno, por la falta de examinadores, y se preveía en aumento este verano, que es cuando más demandantes hay. Pero la situación se ha agravado todavía más.
La presidenta de las Autoescuelas del Bajo Aragón, Ana Gil, explica que “el gran número de solicitantes desplazados de la provincia de Tarragona, que han encontrado en Alcañiz una solución a su precaria situación en su centro de examen, ha tenido como resultado un colapso total de nuestro centro desplazado del Bajo Aragón ahora”.
Ana indica que “como consecuencia de esto, hay un retraso tal que supone que cada autoescuela puede examinar de circulación una vez cada dos meses, aproximadamente”.
Por otra parte, la huelga de examinadores en Teruel, explica la presidenta, afectó solo a finales de junio, “puesto que en julio, como es habitual en la provincia, es cuando no hay exámenes por vacaciones”. Sin embargo, para el próximo mes de septiembre hay prevista una huelga indefinida de examinadores a nivel nacional y “de cumplirse el peor de los pronósticos, a parte del perjuicio para los alumnos habrá un daño irreparable para las autoescuelas”, concluye.
