El yacimiento de Urrea en la "Red de Villas Romanas de Hispania"

El yacimiento arqueológio “La Loma del Regadío”, de Urrea de Gaén, se promocionará a través de la Red de Villas Romanas de Hispania, una entidad integrada por nueve administraciones públicas que pretende ser una referencia del turismo arqueológio en España.
Su objetivo es la investigación, conservación y divulgación del legado histórico de las villas romanas.
El protocolo de creación de esta entidad se firmó ayer en la feria de turismo FITUR.
La Diputación de Teruel participará de esta iniciativa para promover así la mayor difusión y rentabilización promocional del yacimiento de Urrea de Gaén.
Con la firma del citado protocolo, en la que participó Luis Carlos Marquesán Diputado Delegado de Presidencia de la Diputación de Teruel, se pone en marcha esta red de cooperación interinstitucional que agrupa a los gobiernos autonómicos de Aragón y Navarra, a
las diputaciones provinciales de Teruel, Palencia y Valladolid, y a los ayuntamientos de Puente Genil y Almedinilla (Córdoba), Gijón (Asturias) y Mula (Murcia).
Según indica la Diputación de Teruel en una nota de prensa, “la Red de Villas romanas de Hispania nace con la aspiración de incentivar una modalidad especializada del turismo cultural que tiene a la arqueología como eje principal de propuestas, productos y servicios de interés. Asimismo, mediante la promoción conjunta, los integrantes de la Red optimizarán los recursos y convertirán la excelencia de este patrimonio en valor añadido para los visitantes”.
La Red, actualmente formada por nueve villas romanas en las que durante los últimos años se han acometido actuaciones significativas de excavación, conservación y restauración, está abierta a futuras incorporaciones.
La villa romana de “La Loma del Regadío” se localiza en la comarca del Bajo Martín, en la localidad de Urrea de Gaén. Se emplaza en un pequeño promontorio, de unos 6.700 m2 y elevado escasamente 20 metros respecto a su entorno inmediato, en un paraje conocido bajo la denominación de “El Regadío”, un área de fuerte potencial agrícola inserta en el valle del río Martín y en plena margen derecha de la depresión del Ebro.
El yacimiento de “La Loma del Regadío” es uno de los mejores ejemplos aragoneses de asentamiento romano tipo villa de época bajoimperial. Su visita permite una aproximación bastante detallada a las forma de vida y residencia de los grupos sociales más elevados de la Roma de aquel momento. Igualmente, nos proporciona información acerca de las actividades a las que debieron dedicarse, como propietarios, en su devenir cotidiano. La versatilidad de estas viviendas, concebidas tanto para el uso y disfrute de sus moradores como para la obtención del máximo rendimiento económico de las tierras que formaban parte de la villa por igual, se hace patente en “La Loma del Regadío” en un sector residencial no carente de suntuosidades, junto a un gran complejo de instalaciones de prensado de la oliva, que revelan la magnitud social y económica de estos centros y sus propietarios.
Hasta el momento actual, el Museo de Teruel ha realizado en “La Loma del Regadío” trabajos de excavación sobre unos 1.447 m2 edificados, equivalentes a un total de 25 estancias que se distribuyen de acuerdo a la articulación clásica de este tipo de viviendas romanas: una serie de dependencias vinculadas al área residencial o “pars urbana”, junto a un bloque de espacios muy específicos y cohesionados, destinados al procesamiento de productos agrícolas, la “pars rustica”.
Las primeras referencias acerca de la existencia de este yacimiento arqueológico proceden del Círculo Hades de Espeleología y Arqueología, un grupo que inicia sus actividades en 1953 y que se dedica al estudio de cuevas y yacimientos arqueológicos aragoneses.
En 1959, como consecuencia de una serie de obras que afectan negativamente al enclave, se pone al descubierto un mosaico. Consciente de la valía de dichos restos arqueológicos, el Museo de Teruel llevó a cabo una actuación de urgencia que permitió la excavación y posterior extracción, traslado y depósito del pavimento romano en su sede. Los trabajos, que continuaron en 1960, sacaron a la luz el peristilo de la villa, un amplio espacio de 25 x 3 m., pavimentado con un mosaico de “opus tessellatum” y ornado en sus muros perimetrales con estucos pintados con motivos geométricos y florales.
Las citadas obras fueron el detonante de las actuaciones arqueológicas posteriores del Museo de Teruel. En ese sentido, y desde 1997, “La Loma del Regadío” quedó incluida en su Plan de investigación destinado a analizar el proceso de romanización en las comarcas meridionales de Aragón. Ello ha permitido la realización de campañas de excavación, conservación y restauración, periódicas y sistemáticas en el enclave.
