Flores y huesos de santo

Los colores naranja y negro, propios de la tradición norteamericana e inglesa de Halloween tiñeron la noche de los pasados sábado y lunes algunos rincones del Bajo Aragón. Principalmente eran niños quienes vestidos de brujas, zombies o monstruos cinematográficos recorrieron calles y llamaron a puertas gritando “truco o trato” para hacerse con golosinas.

Algo más mayores fueron los que disfrutaron de una fiesta terrorífica con fuego, malabares, un contorsionista y música en la sala de fiesta alcañizana “La monegal”.

De vivos y flores se llenaron ayer los cementerios. Con poca intimidad, los bajoaragoneses visitaron a sus muertos. A ellos se les dedicaron palabras o rezos. Se abrillantaron lápidas y no faltaron nuevos ramos de flores, incluso en tumbas antiquísimas.
Los tradicionales dulces con forma de huesos de santo o los panellets de piñones y almendras alegraron estos días muchas sobremesas. Quien compró de más, podrá seguir hoy degustándolos.
Ningún santo se quedó sin su nicho en el calendario ayer martes, día de Todos los Santos.  

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