Rituales en torno al fuego

Diferentes poblaciones bajoaragonesas encendieron hogueras el pasado fin de semana para conmemorar San Antón o San Sebastián, como Alcañiz, Alcorisa, Valderrobres, Caspe, Estercuel o Castelserás.

En ciertas localidades, como Estercuel o Castelserás entorno a la hoguera se realizan una serie de rituales. La de Castelserás, inserta en las fiestas de Sebastián, se llama la fiesta “de los casados”. Al poco tiempo de encender la hoguera, dulzaineros y tamborileros interpretan el Rodat, un tema que bailan los hombres casados y que en Castelserás baila una familia concreta. Sin embargo, este año el Rodat se tocó pero sin baile, con excepción de alguna mujer que se animó a danzar cuando el calor de la hoguera ya permitía acercarse. La hoguera, con base de ramas de pino y de zuecas de olivos, está presidida por un chopo muy alto. La plaza se queda pequeña cuando la hoguera está en su máximo esplendor, llegando a protegerse balcones y ventanas con papel de aluminio. Cuando bajan las llamas, de madrugada, varios vecinos entran en la hoguera y cortan con astrales el tronco del chopo, intentando que caiga hacia la calle mayor para evitar que lo haga sobre la fachada de alguna casa. No siempre sale según lo previsto y varios años ha caído sobre viviendas.

En Estercuel se encienden 15 hogueras, en diferentes barrios. Los vecinos se purifican sorteando el fuego a pie o a caballo. Recuerdan que hace mucho tiempo, según cuenta la tradición, San Antón libró al pueblo de una epidemia. 

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