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El paño de la Verónica, agitado con energía de lado a lado, muestra bien el ritmo de la procesión del Santo Entierro, en la que, a paso ágil, desfilan tambores, baturras con sus tortetas y peanas.
El público coge sitio en la plaza de España, horas antes de la llegada allí de la procesión, para ver el sellado del sepulcro que contiene la imágen de Cristo yacente. También para escuchar el cese de los tambores y el momento en el que vuelven a tocar de nuevo.
Según la tradición, en el momento en el que los tamborileros se descuelgan el tambor tras esta procesión, ya no pueden volver a tocar hasta el siguiente Miércoles de Ceniza.

La procesión del Silencio que recorrió este jueves la parte baja de Alcañiz fue seguida, al paso, por un peregrino que hacía el Camino de Santiago.
Hacía nueve días que Eugenio había comenzado su peregrinaje en Castellón y calculó que llegará a Santiago de Compostela en la primera quincena de mayo.
Su paso por Alcañiz lo marcó la procesión.

Jesús rondó mucho y lo sigue haciendo en las procesiones que atraen al turismo estos días al Bajo Aragón. Se dice que el de carne y hueso pasó la mayor parte de su vida en Galilea. El gentilicio de este territorio es "nazareno", término que da nombre a la procesión que recorrió este miércoles la parte alta de Alcañiz.
En diferentes pasos, se le vio maniatado, portando la cruz y seguido de la llorosa Verónica. Esa noche había el mismo olor a cirio que, según cuentan, se detectó en la plaza de toros poco antes de la muerte de Manolete.

Una persona tuvo un accidente el pasado 26 de marzo, por la mañana, en La Fresneda con el turismo que conducía.
Ocurrieron a auxiliarlo agentes de la Guardia Civil del puesto de Monroyo y del Destacamento de Tráfico de Alcañiz.
Cuando el conductor les entregó su permiso de conducir, español de clase B, los agentes comprobaron que al documento le faltaban elementos esenciales sobre las medidas de seguridad.
Además, comprobaron los datos del conductor en la Comandancia de Teruel, verificando que el filiado carecía de permiso de conducción español.
Por estos hechos fue detenido como presunto autor de un supuesto delito de falsedad en documento oficial.
Agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico de la Guardia Civil lo pusieron a disposición judicial el mismo día.
Las diligencias instruidas han sido entregadas en el Juzgado Decano de Alcañiz.

La Vírgen del Carmen de la iglesia y calle homónima de Alcañiz, ya reside en su hornacina. Tanto la imágen como su habitáculo han sido restaurados, por encargo de la Cofradía del Carmen, a dos profesionales alcañizanas: Loli Martí, en el caso de la Vírgen, y Míriam Tomás, en el de la hornacina.
Este miércoles tuvo lugar la inauguración de ambos elementos, que contó con una bendición del párroco, Pablo Roda, y con las explicaciones de Paz Benavente, por parte de la cofradía, y de la restauradora Míriam Tomás. El acto fue seguido por unas cuarenta personas.
Míriam indicó que la hornacina se ha limpiado, se ha fijado el color original y se ha relalizado una reintegración "a bajo tono", para poder diferenciar los tonos originales de los restaurados.
La Vírgen es una imágen en escayola de 1943 de la Escuela de Olot. Desde la Cofradía, Paz Benavente, además de mostrar su orgullo por el resultado ambas restauraciones, explicó que la imágen está ideada para interior, por lo que se le ha colocado un cristal para protegerla. Se irá observando la evolución de la figura y en el caso de que no resistiese bien la ubicación, se trasladaría a interior y se colocaría una nueva, la cual, se cubriría con una malla metálica.

La procesión del Encuentro llegó este martes a la plaza de Los Almudines de Alcañiz. Allí la Virgen, Dolorosa, se dio la vuelta y miró de frente a su hijo, vestido de Nazareno.
Ambos se encontraron, allí mismo, con la jota que relató "un encuentro que estremece".

Cada año por estas fechas alumnos, padres y profesores del colegio Escolapios de Alcañiz se esmeran por recrear una de las procesiones de la Semana Santa. Y lo hacen con todo lujo de detalles y ante un público muy numeroso, al que siempre logran sorprender. Ayer le tocó el turno a la procesión de Las Palometas.
No solo recrearon la procesión, con su mangrana incluida que se abrió en la plaza de España con globos blancos por palomas, sino que también recrearon la organización del evento.
Alumnos disfrazados de Policías Locales acordonaron la plaza y explicaron al público dónde debía colocarse.
No faltó en la procesión ni la banda de música ni la corporación municipal ni las Manolas ni los miembros de la cofradía del Carmen, con sus hijos.
