Recuerdos de un caballo que descubría un pasadizo

La Iglesia del Carmen y el antiguo convento siempre había tenido un lugar central en el ideario colectivo de la leyenda urbana de los pasadizos. Por aquello años, el jubilado Jaime Celma acompañó a Benavente y los miembros de la Brigada Municipal en una visita al Palacio de Justicia con la intención de mostrarles el lugar donde estaba situada una puerta tapiada que suponía la entrada a los pasadizos que cruzaban subterráneamente la iglesia.

Según Celma, que vivió en el edificio que hoy es el Palacio de Justicia, siendo él un muchacho, allá por los años 40 del siglo XX, un caballo tiró de la anilla de la cual estaba atado y arrancó parte de un tabique, lo que permitió descubrir la entrada al pasadizo. Junto con otros amigos entró al pasadizo y caminó por él a lo largo de unos cuarenta metros. Allí vieron cómo un pasadizo se desviaba hacia la derecha y otro hacia la izquierda. "Uno de ellos tomaba la dirección del castillo de los calatravos. Luego nos volvimos al tener miedo", explicaba.

Autor: Javier Zardoya.

Más información en: http://zardoya.blogspot.com/p/pasadizos-de-alcaniz.htm

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