• Molinos de viento

    Han estado apareciendo molinos de viento por la zona, lo cual, está causando destrucción del paisaje, sólo para dotar a las grandes ciudades de la gran demanda de energía eléctrica que precisan.

    Ya basta, debería parar la súper masificación de esta energía. No digo que este en contra de la producción eléctrica, pero, la destrucción de paisaje y aves en la zona es salvaje. Además, las poblaciones y agricultores afectados no se ven realmente recompensados por su instalación. Creo que los molinos deberían colocarse repartidos por varias zonas, no sólo en zonas rurales o alejados de las ciudades, donde parecen molestar, o buscar métodos de producción menos agresivos con el medio ambiente. Lamentablemente, por unos pocos euros, las poblaciones están dispuestas a perder parte de su encanto y de su valioso paisaje, sucumben ante estas mega instalaciones. Sería bueno revisar el modelo de instalación y de compensación de este tipo de energía. Siempre le toca bailar con la mas fea a los pueblos pequeños que no tienen poder de decisión. Podrían implantarse métodos de producción eléctrica en las grandes ciudades, que es a donde realmente va dirigida esta energía, y así salvar el poco encanto, fauna y flora, que nos queda en las zonas rurales.

    Espero que este modelo no llegue al Matarraña, que este espacio protegido y de gran belleza paisajística sea preservado para las futuras generaciones.

  • NO AL TRASVASE DEL EBRO

    Considero que se debería hablar sobre el trasvase del Ebro, ya que ha surgido alguna
    noticia o comentario fuera de lugar.
    Voy a dar mi opinión del porque opino que no es viable:
    1º Es insostenible económicamente llevar agua desde el bajo Ebro hasta el levante
    español, por temas de costes energéticos. El precio del m3 se elevaría a precios
    imposibles de asumir por los regantes. Si es que, realmente, el trasvase va dirigido a los
    regantes, cosa que dudo.
    2º El Ebro no lleva suficiente caudal durante todo el año para trasvasar agua con un
    volumen constante, que sería lo ideal para poder realizar un trasvase. Los grandes
    caudales del Ebro se deben a enormes avenidas estacionales, las cuales, llevan lodos que
    imposibilitan el bombeo adecuado del agua. Además, hay temporadas de grandes
    sequías, que dejarían sin funcionamiento los bombeos por más de 7 meses, lo que
    supondría una ruina para el mantenimiento de los mismos y sus tuberías.
    3º Se destruiría el delta del Ebro, por el hecho de limitar los aportes de lodos
    provenientes de las grandes avenidas. Se pone en duda si los pantanos de Mequinenza y
    Ribarroja proporcionan algún beneficio al delta, pero sin ellos, en verano no se podría
    regar los campos de arroz, aunque es cierto que no dejan bajar lodo suficiente como
    para que el delta del Ebro se recupere.
    Considero que la obsesión por realizar el trasvase sólo acabará siendo un proyecto
    fracasado, en el cual se invertirá en maquinaria y gastará dinero en tuberías para
    satisfacer los deseos de grandes empresas. Pero después, al ver que es insostenible, será
    un proyecto muerto.
    Sería mejor luchar para modernizar el campo aragonés y sobre todo encontrar la forma
    de llevar lodos al delta del Ebro en verano. Quizás, dado que en esa época del año el
    pantano de Mequinenza está bajo, podrían transportarse lodos hacia la desembocadura
    del rio.
    El rio es vida NO AL TRASVASE

  • Nuestro Matarraña auténtico

    La comarca del Matarraña está comprendida por 18 pueblos en su estructuración oficial, la cual no contempla a cuatro localidades por las que fluyen las aguas del río que da su nombre.

    Los pueblos de Maella, Fabara, Nonaspe y Fayón fueron ubicados en la comarca del Bajo Aragón-Caspe, después de la comarcalización realizada por el gobierno de Aragón en 1999, en la que se reorganizaron las comarcas, modificando algunos nombres, aunque considero que, en ciertos casos, esta decisión no se fue un acierto. Desde mi modesta opinión, sería conveniente denominar a esta comarca Bajo Matarraña-Caspe, considerando que esta denominación representa mejor la realidad de la comarca, la cual está conformada por los pueblos ribereños del Matarraña y Caspe (junto con Chiprana). 

    Esta denominación propuesta reflejaría la ubicación geográfica de los pueblos de esta comarca. Asimismo, parece una forma más inclusiva al respetar y representar, de algún modo, las marcadas diferencias culturales y lingüísticas.

    Además, podría suponer un impulso turístico para una zona deprimida y de por sí olvidada.

    Dentro del bajo Matarraña, existe una zona a la que denomino el Matarraña auténtico, la cual, comprende desde Nonaspe hasta su desembocadura en el Ebro, en el término municipal de Fayón.

    ¿Por qué el Matarraña auténtico? 

    De los 98 kilómetros que posee el río, casi la mitad discurren por su parte baja, dentro de estos existe una zona casi virgen de unos 20 Km, que discurren entre Nonaspe y Fayón, una zona poco intervenida e igual de agreste que la parte más conocida del Matarraña, pero con la peculiaridad que es mucho más tranquila, pudiendo disfrutar sin agobios de su gente y el espacio natural del río, que cuenta con pozas naturales de libre acceso, además de toda la magia de poder contemplar como su cauce se ensancha y aumenta su caudal antes de llegar a Fayón, al encontrarse con el pantano de Ribarroja.

    Os animo a visitar el Matarraña autentico, paisaje, naturaleza y remanso de paz.