NOTICIA 6
Es una tradición ya perdida. Su celebración no tenía una fecha determinada, aunque lo más común es que fuera el último domingo de agosto. Los hombres organizaban dos grupos, uno que iba a “hacer la esbarra” esto es, correr tras las perdices hasta llevarlas a un barranco. El otro grupo esperaba para cogerlas a mano. Algunos años se cogieron más de un centenar. Los cazadores intentaban que se prohibiera porque ellos luego no tenían caza. No lo consiguieron lo que sí consiguió el tiempo. Sobre 1960 se dejó de celebrar esta curiosa tradición que por la noche continuaba con una cena en la que participaba todo el pueblo degustando las perdices.
Beceite. San Bartolomé y san Eutropio. (24 al 27 de agosto).Los dulzaineros eran antiguamente los encargados de amenizar la fiesta haciendo sonar el “Ball del poll”, baile semejante a la jota. El ritmo servía para amenizar las carreras pedestres que se hacían y las carreras con caballerías. Los premios eran dos codiciados pollos.
La fiesta se celebraba en la finca “El friginal”, que era propiedad de los templarios, pero que tenían la obligación de cederla al municipio para celebrare estas fiestas, por lo que no podían sembrarla ni plantar arbolado. El origen del tributo fue cuando el municipio aceptó como patrón al santo promovido por los templarios.

La Virgen de Arcos es patrona de los pastores, ellos se encargan de su culto. En le primer día de las fiestas sale la procesión de los Rosarieros que patrocinada por los pastores se da cita en la plaza de la iglesia frente a la capilla de la Virgen de Arcos. Para sufragar los gastos se subastaban los donativos que ofrecían los fieles.
El día 21 las jóvenes con traje regional van hasta la ermita del Carmen con el pan que ha de bendecirse y que al final es repartido entre los asistentes a la ceremonia. La fiesta del Carmen fue instituida por primera vez en 1881 a iniciativa de seminaristas. El mismo 21 por la tarde tiene lugar la procesión de “Los Farolicos”, que tiene 15 misterios en faroles que llevan hombres ataviados con traje regional.
Estas fiestas se celebraban en septiembre hasta que sobre 1970 se trasladó a estas fechas para permitir mayor asistencia de hijaranos ausentes.

Es un baile del siglo XVIII que se perdió y que en 1958 fue recuperado en parte. Recuerda a un bolero lento y señorial. Posee un aire de jota durante el baile para acabar juntando los pies como la sardana. Se acompaña con dulzaina, tambor, cucharas de madera y castañuelas que llevan los bailadores.
En la fiesta el baile principal era la jota, pero como resultaba pesada por lo rápida y larga, a modo de descanso se bailaba “El Polinario”.
El Polinario se baila así.
Todas las ratas llevan mandil.
Y los ratones, sí, sí, sí,
llevan calzones, sí, sí, sí.
Si bailas el bolero morena sí,
ve con cuidado morena no,
no se te olvide,
no se te olvide,
el bien parado.

Esta población de Castellote es un ejemplo de cómo la despoblación entre otras cosas ha tenido como consecuencia la pérdida de fiestas. Antiguamente se celebraban las fiestas de san Senén en julio y las de san Roque en Agosto. Se refundieron las dos en agosto, que es cuando más afluencia de visitantes y regreso de emigrantes puede haber. Era tradicional jugar en estas fiestas a la pelota a mano en el trinquete y realizar competiciones tradicionalmente aragonesas como el lanzamiento de barra. Y el baile, lejos de las músicas actuales, con el que disfrutaban los vecinos era el denominado “pasatrés”. En la actualidad casi todos los actos suelen ser muy semejantes a los de otras poblaciones en estas mismas fechas.
El pregonero toca la corneta y ante el silencio de los presentes dicta el bando de la alcaldía: “De orden del señor alcalde se hace saber: Todos los que queran salir a correr que se presenten en la raya. Sal primero se le darán tres pollos, al segundo dos, y aql tercero uno; y que nadie toque a los corredores ni ellos con ellos.” Las carreras pedestres que se realizaban por las calles del pueblo luego se trasladaron a la plaza de toros y además de los pollos, que ya no tienen la cotización de antes, se les premia también con dinero en metálico. El ganador era quien daba primero un zarpazo en la lanza que con los pollos colgando sostenía el pregonero.

La virgen recibe este nombre por la araña que luce en su pedestal. En su honor se realiza el “Rosario del farol” yendo en procesión por las calles del pueblo. A estas fiestas acudían gentes de siete parroquias, cada población con sus cruces, estandartes y banderas de la Virgen de la Araña. La entrada era solemne cantando las letanías y saludándose curas y cruces con un choque de portapaces y mástiles. El ayuntamiento daba comida para los asistentes y a los postres se degustaban mostachones.
Una característica de la fiesta es el baile de “El Rolde” característico de la población.
