Mucho granizo en poco tiempo dejó en el Bajo Aragón más susto que daño
Una breve pero intensa tormenta descargó este domingo por la tarde sobre varios municipios del Bajo Aragón, dejando lluvias torrenciales y bolas de granizo del tamaño de monedas. Aunque, en general, no se registraron afecciones de gravedad en los núcleos urbanos, los agricultores de la zona de Híjar lamentaron daños en sus cultivos que mermarán la calidad de sus cosechas.
La duración de las precipitaciones varió por municipios, siendo más extensa en Alcañiz, donde dejó veinte litros por metro cuadrado entre las seis y las ocho de la tarde y se manifestó con lluvia torrencial en las calles y granizo en las pedanías de Valmuel y Puigmoreno, donde los Bomberos de la Diputación Provincial de Teruel tuvieron que acudir a retirar varios árboles del tramo urbano. El alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan, explicó que este lunes la brigada municipal del Ayuntamiento se encontraba realizando labores de limpieza.
En general, el susto fue mayor entre los vecinos que las afecciones que finalmente hubo. Fueron muchos los que corrieron a poner sus vehículos bajo techo en cuanto el cielo se tiñó de negro, algo frecuente en Alcañiz, donde no se borra de la memoria aquella granizada de 2003 que machacó tantos vehículos y tejados.
En Albalate del Arzobispo y en Híjar las precipitaciones se concentraron en muy poco tiempo, en unos treinta y quince minutos, dejando 17 y 31,6 litros respectivamente. Híjar cuenta con alrededor de cuarenta hectáreas de melocotoneros, que resultaron dañados por las bolas de granizo. El presidente del Sindicato de Riegos de Híjar, Antonio Esteban, lamentó que “apedreó mucho, causando bastantes daños en nuestras cosechas, ya que los frutos han quedado marcados y ya no podrán venderse como de primera calidad, sino de segunda o tercera”.
En este mismo municipio el agua anegó un tramo de la carretera nacional N-232 y otro de la que conduce a Samper de Calanda. En el tramo urbano, impresionaron las sillas de los bares y los contenedores arrastrados por el agua, aunque desde el Ayuntamiento aseguraron que los mayores destrozos se concentraron en el parque del Calvario, donde cayó un árbol y varias ramas.
En esa misma línea, desde el consistorio de Albalate del Arzobispo no se registraron afecciones graves, apuntando a daños en arbolado urbano, aunque aseguraron que la tormenta impresionó por la gran cantidad de granizó que cayó durante una media hora.
